lunes, 27 de octubre de 2008

La felicidad es una consecuencia, no un fín

Bayo"Pienso que la felicidad es una consecuencia de la absoluta coherencia entre los sueños y los actos. Es decir, una persona feliz es la que se mueve por sus sueños (aunque nunca los llegue a cumplir).

A pesar de que esta visión con respecto a la felicidad es evidente, pienso que muy pocos llegan a ser felices de verdad, ya que la mayoría vive para hacer realidad los sueños culturales o los sueños de otros y nos los suyos (únicos).

Los sueños culturales, que se obtienen del resultado de las costumbres de la época, son importantes, ya que sirven para organizar a la sociedad, pero no esenciales ni obligatorios, ya que no necesariamente hacen felices a los individuos que la componen. Por ejemplo, en el occidente los sueños culturales son el ingresar a la universidad, tener un trabajo estable, casarse por la iglesia, tener hijos, comprar una casa, etc.

Por otro lado, los sueños pueden ser adoptados de otras personas, tanto de vivas como de muertas. Los sueños de estas últimas son relativamente congruentes e inofensivos, ya que perduran en el tiempo y son adoptados voluntariamente por las personas. Por ejemplo, alguien tiene el sueño de buscarle una explicación a los misterios de la naturaleza y, posterior a su muerte, este mismo sueño es adoptado por otros, los que forman una religión y continúan transmitiéndolo por generaciones. En cambio, los sueños adoptados de alguien vivo son incongruentes y dañinos, ya que sólo buscan hacer realidad los sueños de una persona y son adoptados involuntariamente por otras personas, las que viven para hacérselos realidad. Por ejemplo, los empresarios inducen a la población a adoptar sus sueños (ganar dinero, tener poder, etc.) y las personas viven para hacérselos realidad, creyendo que están haciendo realidad los propios.

Para concluir, pienso que los sueños se van formando durante nuestras vidas y que todos sabemos cuales son, pero por costumbre, comodidad, miedo o autoengaño no luchamos por hacerlos realidad. Sin embargo, si sabemos que la consecuencia de luchar por hacerlos realidad es la felicidad, cualquier intento valdrá la pena, porque el sólo hecho de intentarlo nos hará felices".

Bayo

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2 comentarios:

maxex dijo...

Creo coherente lo que acabo de leer y me resulta algo que inspira, y algo que me agrada por el solo hecho de poder conocer un pensamiento. Que sin duda cada uno de estos tienen un sin fin de estructuras complejas, que dependen de numerosas adaptaciones y transformaciones.
Sosteniendo en mi razonamiento que, cada ser humano es parte de un presente único, la felicidad es una rama de la vida, que permite motivación y brinda mucha energía. Esta (tan inexplicable que me cuesta citarla)creo yo que se encuentra absoluta y exclusivamente por medio de los sentidos, ya que es imposible pensarla desde mi punto de vista.
Agrego que estoy de acuerdo con que este estado de actitud, presente, animo o como quiera llamarse, se consiga persiguiendo sueños únicamente propios. YA que cada uno de nosotros nace con una historia inmensa por detrás adquiriendo mucho para formarse día a día .Con un mundo ya resuelto por los que vivieron antes de nosotros, que presenta infinitas necesidades para lograr sobrevivir y estas necesidades nos confunden o nos llevan sin poder cambiar de dirección a creer que "eso" es felicidad.
Por lo tanto me siento a no preocuparme por pensar o sentir coherencias, y me dedico a tratar de sentir cerca, lo que mi presente único engendro como felicidad.

MONSTER CELL dijo...

la felicidad.. gran tema.

no concuerdo con la división entre los sueños de los muertos y los vivos como un equivalente entre buenos y malos. esto porque bien pueden existir sueños de vivos buenos, y sueños de muertos malos - por ej el neonazismo-


según Aristóteles la felicidad era el fin de la existencia humana - la actividad de la razón con arreglo a la virtud-... el problema surge a partir de que no existe un solo concepto de felicidad. así como la loable felicidad de un santo es la actividad contemplativa, o la ayuda a los demás, tambien cabría hablar que la felicidad de un asesino sicótico que goza en matar a sangre fría. por tanto, la felicidad, que aristóteles considera unívoca, en su contenido concreto aparece como equívoca y desmesuradamente múltiple. otro punto que complica el tema es el hecho de confundir felicidad con alegría. la felicidad, a mi entender, debería reservarse al estado de conquista de una meta en función de objetivos loables. sólo así cabría hablar de un concepto de felicidad plausible. esto si se le quiera asignar una connotacion positiva, ya que si sólo se le considera un estado de prolongada alegría, su contenido concreto puede ser bastante lesivo para los demas. creo que incluso los sueños no lesivos pero sí en cierta forma egoístas - como es la realización laboral o profesional- podrían considerarse a la altura de una idea de felicidad si es que se le entiende como un concepto de gran entidad. por tanto, asociar la felicidad a aspectos de autosatisfacción en el plano físico-material es también una degradación del concepto, si es que se asume - como personalmente creo- que su status final es de naturaleza más bien metafísica.

pero en sí, el tema de la felicidad es un rotundo mentís a la visión lógica material científica, ya que hace depender el sentido de la vida - incluso de los escépticos- de algo intangible que no puede ser percibido por los sentidos, pero de lo cual nadie niega su existencia. una paradoja insalvable.