sábado, 6 de junio de 2009

La ciencia puede enseñarle a los seres humanos a confiar en sus propios esfuerzos

Bayo"No me gusta ver televisión acompañado, ya que soy muy exigente y a casi nadie le gusta lo que a mi me gusta ver. Sin embargo, en las noches, generalmente, antes de seguir leyendo el libro de turno, veo televisión (nacional) junto a mi familia. Lo hago, para estar con ellos, conversar y divertirme un rato. Durante esos momentos, me siento complacido, pero la programación que hay en la televisión me deja las ideas muy alteradas. Por eso, más tarde, debo leer un rato para volverlas a su lugar.

La otra noche, viendo televisión con mi familia, estaban dando el típico programa de moda, que muestra pobres y que no soluciona ningún problema de fondo. Inmediatamente, pensé en decir algo, pero no quería alterar, como lo hacía antes, el buen ambiente familiar que había y mejor dije nada. Entonces, me dediqué a pensar: típico programa de moda, no soluciona nada; la señora no sabe hablar bien, la educación en este país es pésima; a la señora le faltan dientes, la salud es sólo para gente con dinero; ¡¿Dios?! ... En ese momento, no aguanté más y tuve que hablar.

—¡Si Dios existe tiene que ser muy sádico! —dije—. ¡Y una vez más la ciencia tiene que arreglar lo que hace ese sádico! —agregué, ironizando.

Para sorpresa mía, no recibí muestras de rechazo; al contrario, percibí cierto apoyo. (El programa de televisión trataba sobre la cirugía plástica que recibiría una pequeña niña, ya que tenía una espantosa malformación en la cara, y que su sueño era tener amigos. La situación era muy triste, pero la mamá de la niña, una señora muy pobre, decía que Dios le había dado esa prueba porque sabía que ella la superaría).

Como nadie puede saber si Dios existe o no, ya que no hay pruebas suficientes para ello, me sorprende que en estos casos, tan duros y crueles, las personas sigan afirmando que Dios existe, y lo que es peor, justificando sus malas obras. Sin embargo, estos casos me hacen presumir, básicamente, 3 cosas: que Dios no existe, que existe y que su obra no es muy buena o que existe y es muy sádico".

Bayo

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6 comentarios:

SUSO dijo...

Hola Bayo.

Una entrada que pide a gritos ser comentada!!! Me has tocado la fibra sensible con lo de la (supuesta) existencia de Dios.
Desde luego, en caso de existir, poco tendría que ver con la iglesia y la jerarquía que la representa (en mi caso, y creo que también en el tuyo, la católica apostólica romana). Estoy seguro de que si Jesús insistiera con un segundo advenimiento, la curia eclesiástica del Vaticano volvería a crucificarle por las mismas razones que la primera vez: hereje y peligroso revolucionario.

Nadie puede saber si Dios existe o no, ya que no hay pruebas suficientes para ello. De lo que sí hay pruebas es del origen de los dioses. Por lo tanto, se puede razonar su no-existencia, ya que son resultado de un proceso.

Este es el camino recorrido desde que surgió el homo-sapiens:
1.- El humano comienza a hacerse preguntas en el momento que deja de ser "animal irracional".
2.- Nadie tiene respuestas correctas, sobre todo para las preguntas más trascendentales: qué soy, de dónde vengo, dónde voy, y la que para mí es la pregunta clave: ¿por qué soy diferente del resto de animales?.
3.-Cualquier respuesta, aunque sea mala, es mejor que no tener ninguna, mejor que la oscura ignorancia.
4.- El más listo de la tribu, consciente de esta necesidad, inventa las respuestas, orientándolas de paso hacia su beneficio personal.
5.- La creación de un "supremo hacedor" es el comodín al que recurrir para dar respuesta a casi todos los temas delicados: porqué hay día y noche, porqué llueve o nieva, porqué nacemos y morimos... Que esos dioses sean antropomorfos no es casualidad...
6.- Como remate, se autoproclama intermediario entre los dioses y la tribu, el único encargado de dirigir los rituales, de interpretar las exigencias divinas, de transmitir sus explicaciones cuando los desastres naturales castiguen a la tribu...

Muy, muy resumido, pero verás que pocas cosas han cambiado. La culpa, el perdón, el castigo... son conceptos milenarios con los que nos tienen bien cogidos. La resignación de esa señora es otra trampa de la que es difícil escapar. El libro de Job en la Biblia es el ejemplo católico para enseñarnos a asumir las desgracias e interpretarlas como una prueba de dios (con la esperanza de una mayor recompensa a quien así lo afronte, pero en la otra vida, eh?)

Me quedo mil cosas en el tintero...

Agnóstico, ateo y apóstata

SUSO

Minerva dijo...

Hola, Francamente no creo que exista ni dios, ni su llamado plan perfecto, ni sus designios inescrutables. Todas son frases usadas para tratar de encontrar sentido a los hechos que nos causan dolor, como son las deformaciones genéticas. Recordemos que antes de que avanzara la ciencia, todas éstas personas fueron relegadas, discriminadas y hasta a los circos eran enviadas. Afortunadamente hoy en día hay opciones para la mayoría de ellas, pero ¿ se lo debemos a dios? yo creo que se lo debemos a todos los hombres de ciencia que han sido tenaces y han luchado por encontrar las respuestas y soluciones a tantos enigmas.Un saludo.

Bayo dijo...

Hola Suso y Minerva:

Concuerdo ampliamente con ambos.

Según yo, y puedo equivocarme, la clave es no confundir lo que se cree con la verdad. Se pueden creer muchas cosas, por ejemplo, en Dios, en Zoroastro o en El Monstruo de Espagueti Volador, sin embargo, el método para determinar la verdad es la ciencia (no conozco otro mejor).

Saludos.

Bayo

Carlosdu dijo...

La lógica es el principal enemigo de dios. A decir verdad, los argumentos de la religión para las evidencias racionales de un mundo sin creador supremo son siempre especies de "parches" que buscan de manera absurda, contrarrestar los argumentos racionales con simulaciones de un dios que no existe y nunca ha existido.

Los teístas son los creadores de esos "parches metafísicos" para justificar su irracional creencia en una entidad divina. Argumentos absurdos dentro de la misma tendencia religiosa, pruebas a superar, castigos con propósitos divinos, la voluntad de dios, tentaciones demoniacas, etc. Reducciones del universo, sin sentido de la realidad.

Mariana Soffer dijo...

Me parece que la humanidad esta desesperada por entender algo, obtener alguna explicacion coherente, ver porque estamos aca, para que, que hay que hacer. Entonces se intenta buscar esas respuestas en la religion (con la cual no comparto absolutamente nada) y tambien en la sciencia (con la cual estoy de acuerdo en gran cantidad de cosas).
El tema es la busqueda que al volverse desesperada, se agarra de soluciones absolurdas.

asimov dijo...

"La ciencia puede enseñarle a los seres humanos a confiar en sus propios esfuerzos."

Si ese fuese el eslogan de un partido político, significaría que hemos evolucionado mucho. Si esta afirmación se llevase a cabo el mundo sería otro, mucho mejor.

Sin embargo... como muchas otras actividades racionales, la ciencia, precisa esfuerzo como mínimo para entenderla, y eso no gusta al gran público. Desde ese punto de vista; quizás por eso las religiones atraen a tantas personas, porque no precisa esfuerzo y es todo complaciencia. Algo parecido a lo que ocurre entre el número de lectores (simpre bajo) y el de televidentes, enormemente alto.

salu2.