viernes, 21 de agosto de 2009

Cuando comienzan a hablar las voces del alma hay que entregarse a ellas

Demian (1919)«-No. Me gusta la música, pero sólo como la que usted toca; música absoluta, en la que se siente que el hombre golpea las puertas del cielo y del infierno. Creo que me gusta tanto la música porque es poco moral. Todo lo demás lo es; y yo busco algo que no lo sea, la moral hace sufrir. No sé explicarme bien. ¿Sabe usted que tiene que haber un Dios que sea Dios y demonio a un tiempo? He oído decir que existe uno.

El músico echó hacia atrás el sombrero de ala ancha y se sacudió el pelo oscuro de la amplia frente. Me miró atentamente por encima de la mesa con el rostro inclinado hacia mí.

En voz baja y tensa preguntó:

-¿Cómo se llama ese dios que usted dice?

-Por desgracia no sé apenas nada de él; en realidad, sólo el nombre. Se llama Abraxas.
[...]
-Me ha dicho usted que le gusta la música porque no es moral. De acuerdo. ¡Entonces, no tiene usted que empeñarse en ser moralista! No debe compararse con los demás; y si la naturaleza le ha creado como murciélago, no pretenda ser un avestruz. A veces se considera raro, se acusa de andar por otros caminos que la mayoría. Eso tiene que olvidarlo. Mire al fuego, observe las nubes; y cuando surjan los presagios y comiencen a hablar las voces de su alma, entréguese usted a ellas sin preguntarse primero si le parece bien o le gusta al señor profesor, al señor padre o a no sé qué buen Dios. Así uno se estropea, desciende a la acera y se convierte en fósil. Querido Sinclair, nuestro dios se llama Abraxas, y es dios y diablo; abarca el mundo oscuro y el claro. Abraxas no tiene nada que objetar a ninguno de sus pensamientos, a ninguno de sus sueños. No lo olvide. Le abandonará el día en que sea normal e intachable».

Demian (1919)
[Extracto del libro escrito por Hermann Hesse]

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PensadorHermannHesse

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6 comentarios:

Mar-o dijo...

Simplemente una delicia de libro, de espiritu inquieto, que describe a los del otro lado, como los que llevan la marca de cain.

Bayo dijo...

Hola Mar-o:

No entendí a que te refieres con los del otro lado. ¿Me lo podrías explicar?

Por otro lado, concuerdo contigo: ¡una delicia de libro! (llevo seleccionados como 10 extractos, todos notables). Es tan bueno como El lobo estepario y Siddhartha.

Saludos.

Bayo

Julÿ dijo...

este libro impactó mi adolescencia, gracias por hacerme recordar los inicios...

Buscador de buscadores dijo...

"...los del otro lado..."

Es muy sencillo,

en un lado los que descubrieron a Dios y en otro, los que descubrieron su ausencia.

Un saludo

Julio Torres dijo...

Me ha gustado mucho el fragmento que subistes de este libro. Se me vienen bastantes reflexiones, justo algo que falta hoy en día: reflexión.Felicidades por el blog. Te deseo mucha suerte en los Premios 20 Blogs. Yo también participo en ellos y me gustaría que visitaras mi blog http://alareiramaxica.blogspot.com/

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Mar-o dijo...

Pues los del otro lado, yo diria que son los tantos que estan diseminados por toda la geografia terrestre, y rompen el molde de lo cotidiano y con lo que ciertas mayorias consideran como normal o correcto, como son sus gustos, preferencias sexuales, religión...o visión de la vida.

Pero más aun son los que como dije de espiritu inquieto, a quienes le acompaña una inconformidad ante todo lo "normal" y "correcto".

Un SER PENSADOR, yo lo ubicaria como parte de ese lado.

En su momento tal y como menciona Julÿ, marco mi adolescencia, lo mismo hizo Siddhartha, donde vemos esa busqueda e inconformidad por parte del personaje central, y sin quererlo, en mi caso, me indentifique con ellos.

Un saludo.