lunes, 17 de agosto de 2009

La religión promueve la discriminación y la intolerancia

Dios está en el cerebro (2008)«En términos generales, las tendencias espirituales son inofensivas; sólo son un mecanismo mediante el cual podemos mitigar temporalmente una parte de la presión psicoemocional, la cual es una característica natural de la condición humana. Sin embargo, si nuestra sensibilidad espiritual está sujeta a un credo religioso dogmático y restrictivo, comienzan a surgir problemas. Por lo tanto, concentraré mi crítica en las posibles desventajas del impulso religioso.

A pesar de todas las ventajas que tiene este instinto, de la cohesión social que nos brinda, del sentido de comunidad que fomenta y del propósito y significado que nos ofrece, la religión ha demostrado ser un impulso potencialmente peligroso a lo largo de la historia. El filósofo Alfred North Whitehead señaló:

"Hasta la época actual, la historia es un registro lamentable de los errores que pueden atribuirse a la religión: sacrificios humanos, particularmente el asesinato de niños, el canibalismo, las orgías, la superstición abyecta, el odio racial, la preservación de costumbres degradantes, la histeria y el fanatismo; todo esto puede abonarse a su cuenta. La religión es el último refugio del salvajismo humano".

Está claro que ninguna de las principales religiones practica actualmente el sacrificio de los niños o el canibalismo. Sin embargo, a pesar de la proscripción de estos ritos tan bárbaros, la religión continúa siendo una fuerza divisoria que promueve la discriminación y la intolerancia, que incita a la enemistad, la agresión y la guerra.

Pero, ¿por qué las diversas religiones, cuyos preceptos se basan frecuentemente en la justicia y el amor, se enfrentan con tanta saña, incitando a la hostilidad, a la agresión, e incluso al genocidio? Aunque cada cultura posee el mismo impulso religioso, este se manifiesta de un modo diferente en cada una, pues aparece en una situación histórica y ambiental única; por eso existen tantas religiones. Como cada una tiene la certeza de que sus creencias (sólo las suyas) representan "la verdad", sus principios y creencias se contradicen con los de las demás. Por ejemplo, si el Dios en el cual creo yo es verdadero, ¿cómo puede serlo el tuyo? Y si las leyes y principios que sigues son los de Dios ¿qué importancia tienen entonces los míos? Debido a esta psicodinámica infortunada, cada religión mantiene un antagonismo con las demás».

Dios está en el cerebro (2008)
[Extracto del libro escrito por Matthew Alper]

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PensadorMatthewAlper

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5 comentarios:

Pedro J. dijo...

El problema de la violencia probablemente tiene más que ver con la formación de grupos que la religión en sí misma. Probablemente la religión actúe como una seña de identificación de grupo más que como un catalizador de la violencia.

Pedro J: dijo...

Respecto a la violencia contra los propios fieles decir que probablemente con el tiempo sólo han sobrevivido las religiones que acojonan lo suficiente a sus fieles para que no decidan abandonarla. Selección natural de religiones :-)

Minerva dijo...

Bayo, generalmente el encono es producto de la ingnorancia, pues se fanatizan con la fe mal entendida, cayendo en actitudes que por principios éticos no deben de ser. No es necesario tener una religión para saber conducirte socialmente buscando el bien común. Un saludo.

Bayo dijo...

Hola Minerva:

Muchas gracias por estar constantemente comentando los temas que publico. Para mi, es muy importante descubrir otras visiones, ya que así puedo mejorar la mía.

Saludos.

Bayo

Minerva dijo...

Hola Bayo, es un placer comentar sobre tus temas siempre interesantes. Saludos