«Por otra parte, la obsesión por la riqueza y el fanatismo del consumo tienden a relajar las normas que rigen la relación con el dinero, convertido en el ídolo contemporáneo, no sólo entre los marginados sino especialmente entre los pudientes. ¿Qué legitimidad puede haber para castigar a los delincuentes pobres en una sociedad en que la pasión desorbitada por el dinero hace común la inmoralidad en los negocios y el tráfico de influencias políticas, o se aceptan las trampas en el pago de tributos y en el cumplimiento de las normas laborales?
Frente a estas situaciones la ideología neoliberal se pisa su propia cola. Todos esos fenómenos son expresiones extremas del individualismo competitivo, que no conoce otro precepto moral que el cuidado del interés propio».
El consumo me consume (1998)
[Extracto del libro escrito por Tomás Moulian]
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Manos de segunda
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Muchos habitantes de zonas rurales del continente negro tienen unas manos
que pueden ser no aptas para la manipulación del preservativo.
Rafa García de C...
Hace 9 horas



























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3 comentarios:
Jejeje me vas a creer que justo ayer, mientras estaba sentado en el baño leía este, para mí ensayo, de Moulian?
Este pequeño libro me trae recuerdos de una ex pareja también, y es que ella fue intermediaria.
A ratos, muchos por cierto, la lectura se vuelve completamente graciosa.
"El mall es un laberinto"...
Sólo el título invita ya a su lectura. Me recuerda mucho al popular "Del tener al ser", de Erich Fromm, uno de mis libros de cabecera.
En fin, me alegra observar que el escepticismo sigue de moda por la red.
Seguiremos encontrándonos por aquí.
Hola Bayo.
Me recuerda la frase muy usada aqui: " cuanto tienes, cuanto vales" y en ese contexto mucha gente basa sus metas en la vida.
Un abrazo.
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