martes, 22 de diciembre de 2009

El castigo divino es una forma de obligar a creer

León Ferrari«¿Usted fue creyente alguna vez?

Cuando estudiaba en el colegio de curas algo creía, pero precisamente la enseñanza religiosa me llevó a pensar lo contrario, el tema de que impusieran la existencia de un Infierno; me llevó a reflexionar que se inculcaba el máximo de intolerancia.

¿Hubo alguna influencia, alguna lectura en particular que lo lleva a ese tipo de reflexiones?

Bueno leí algo de Bertrand Russell "Porque no soy cristiano", puede que eso haya influido. De todas maneras ya era conciente de que el mundo occidental esta gobernado por la intolerancia de la religión.

¿Pero no es inherente a muchas religiones el tema del castigo divino?

Sí, el castigo es una forma de obligar a creer, es la forma de dominación, inculcar el miedo. Creo que el budismo es la única práctica que no impone castigos».

León Ferrari
[Extracto de una entrevista del colectivo de comunicación Red Eco Alternativo (02 de Diciembre de 2009)]

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PensadorLeonFerrari

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8 comentarios:

Minerva dijo...

Hola Bayo
Es típico en las escuelas religiosas usar el miedo como un elemento de control.
Lo viví en carne propia en mi niñéz.
Traumada con el infierno, que nos describían las monjas casi como una amenaza(no encuentro otra palabra para describirlo).
Mi hermana menor a los 10 años se declaró atea ( yo tardé muchos años mas).
Cuando platicamos recordamos esos momentos. Si dejan huella pero negativa.
Un saludo.

la costarricense, la capitana. dijo...

Todo lo que predican las religiones va con intención de favorecernos. Tal vez lo hicieron mal, pero la intención era buena. Cómo madre, como le dices a una niña que debe esperar el matrimonio para tener relaciónes maritales? Ellos lo hacían infundiendo miedo. Como le dices a los hijos que no se debe matar o robar. Pues lo mismo , les hablamos de la cárcel tambíen. Acaso hay mala intención en eso?.
Pero lo que sí se parece al infierno es la conciencia del remordimiento. Eso sí existe.
Un saludo navideño desde América.

la costarricense, la capitana. dijo...

Permíteme que le diga que yo si estoy acostumbrada a pensar por mí misma. Soy pensadora. Lo puedes ver en mi ´pagina Orquiterra, especialmente en lo que se refiere a Hablar de la tierra. (Meses anteriores)

Bayo dijo...

Hola la costarricense, la capitana:

¡Bienvenida!

Hay creencias que nacen en la imaginación de los niños (que no tiene límites) y otras surgen de, por ejemplo, sus padres. Según yo, es muy importante que los padres no los confundan, mezclando creencias con realidad, porque a medidad que creciendo van necesitando nuevas herramientas para relacionarse sanamente con los demás. Una de esas herramientas es el escepticimo, que le va a servir para que no lo engañen. Por ejemplo, de a poco descubrirá que el "viejo pascuero" no existe. Por todo esto, me parece que no hay que decirles que las creencias religiosas son verdaderas (ninguna).

Saludos.

Bayo

Jack Rational dijo...

Hay testimonios de gente que cuenta acerca de los traumas que les provocaron las historias del infierno cuando niños.

En algunos niños no provoca mayor impacto y lo superan pronto, pero en otros el efecto puede ser devastador.

mjt dijo...

Lo suscribo.

A la costarricense: las religiones pueden servir como medio o como forma cultural. Los remordimientos dejan de serlo cuando se aplica el discernimiento y se aprende positivamente de ellos.

Saludos y felices dias.

mjt dijo...

Lo suscribo.

A la costarricense: las religiones pueden servir como medio o como forma cultural. Los remordimientos dejan de serlo cuando se aplica el discernimiento y se aprende positivamente de ellos.

Saludos y felices dias.

la costarricense, la capitana. dijo...

Hoy he entrado aqui, desde mi intervención de dic.
Encontré un porma donde se mira lo que sienten los agnósticos o los que han perdido la fé. Os lo remito:

Torvo fraile del templo solitario
que al fulgor de nocturno lampadario
o a la pálida luz de las auroras
desgranas de tus culpas el rosario...
--¡Yo quisiera llorar como tu lloras!

Porque la fe en mi pecho solitario
se extinguió como el turbio lampadario
entre la roja luz de las auroras,
y mi vida es un fúnebre rosario
más triste que las lágrimas que lloras.

Porque no me seduce la hermosura,
ni el casto amor, ni la pasión impura;
porque en mi corazón dormido y ciego,
ha caído un gran soplo de amargura,
que también pudo ser lluvia de fuego.
--¡Yo quisiera morir como tú has muerto!
Porque al templo sin luz de mi memoria,
sus escudos triunfales la victoria
no ha llegado a colgar, porque no ha abierto
el relámpago de oro de la Gloria
mi corazón obscurecido y muerto.

Fraile, amante, guerrero, yo quisiera
saber qué obscuro advenimiento espera
el amor infinito de mi alma,
si de mi vida en la tediosa calma
no hay un Dios, ni un amor, ni una bandera.

El florilegio, 1898
José Juan Talblda mexicano