jueves, 30 de abril de 2009

Los créditos bancarios fueron creados para esclavizar a la personas

Memorable fragmento de la película Concursante que da un curso intensivo del funcionamiento de la economía y hace reflexionar sobre como el sistema bancario actual está absorbiendo todo.



Concursante (2007)
[Fragmento de la película]

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miércoles, 29 de abril de 2009

El Estado que favorece el sentimiento religioso es un Estado opresor

Difícil tolerancia (2008)«Toda acción del Estado en materia de religión, ya consista en dar protección a una religión determinada o a partidos religiosos o incluso a los sentimientos religiosos en general, transforma el Estado en una instancia más o menos opresiva. Evidentemente, la opresión es mayor en el caso de una religión determinada; pero incluso cuando pretende favorecer el sentimiento religioso en general, el Estado se interesa de hecho por una opinión determinada y se propone como meta asegurar la primacía de la creencia en Dios contra la incredulidad o el ateísmo».

Difícil tolerancia (2008)
[Extracto del libro escrito por Yves Charles Zarka]

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PensadorYvesCharlesZarka


martes, 28 de abril de 2009

El medio es el fin

The Zeitgeist Movement«Intentamos restituir las necesidades fundamentales y la conciencia ambiental de las especies avocándonos a los entendimientos más actuales, de quién y qué somos en realidad, con ayuda de la ciencia, la naturaleza y la tecnología (en lugar de la religión, la política o el dinero) y cómo éstas sostienen la clave para nuestro crecimiento personal, no solo como individuos, sino también como civilización, tanto en su aspecto estructural como espiritual.

El señalamiento central de esta conciencia ambiental radica en el reconocimiento de elementos emergentes y simbióticos de la ley natural, y como el alinearlo con el entendimiento, y fundar con ambas, la piedra angular de nuestras instituciones sociales y personales; la vida en la tierra, puede florecer en un sistema de un constante crecimiento positivo, donde las consecuencias sociales negativas, tales como la estratificación social, guerra, prejuicios, elitismo y actividad criminal serán constantemente reducidos, y de manera ideal, en algún momento dejaran de existir dentro del espectro del comportamiento humano.

La posibilidad es, por supuesto, muy difícil para que la mayoría de los seres humanos la consideren, ya que hemos sido condicionados por la sociedad para pensar que el crimen, la corrupción y la deshonestidad "son naturales", y que siempre habrá personas que buscan abusar, dañar y tomar ventaja de otros, La institución Religiosa es la más grande promotora de esta propaganda del "ellos y nosotros", del "bien y del mal"; mentalmente promueve esta suposición.

La realidad es que vivimos en una sociedad que produce Escasez. La consecuencia de esta escasez es que los seres humanos deben de tener comportamientos de defensa propia, incluso si esto significa engañar o robar para obtener lo que quieren. Nuestra investigación ha concluido que la Escasez es una de las grandes causas fundamentales del comportamiento humano aberrante, así mismo conduce a formas complejas de neurosis. Desde un punto de vista estadístico, la adicción a las drogas e incidencia a prisión, descubre que la pobreza y las condiciones sociales insalubres, comprenden la experiencia de la vida de aquellos quienes participan de este comportamiento.

Los seres humanos no son buenos o malos…están corriendo, siempre cambiando su composición de las experiencias de la vida que los influencian. La "calidad" de un ser humano (si existiera tal cosa) esta directamente relacionada con la educación, así, de esta manera, sistemas de creencias a los que han sido condicionados.

Esta simple realidad ha pasado totalmente desapercibida y actualmente la gente piensa de manera primitiva que la competencia, la ambición y la corrupción son elementos estrechamente ligados al comportamiento humano, y en respuesta debemos de tener prisiones, policías, y así una jerarquía o un control diferencial, de manera que la sociedad pueda lidiar con estas tendencias. Esto es totalmente ilógico y falso.

El punto central es, con el fin de cambiar las cosas para un bien fundamental, debes de identificar las raíces de las causas. El sistema actual del "castigo" en las sociedades está fuera de forma, es inhumano e improductivo. Cuando un asesino serial es capturado, la mayoría de la gente salta de arriba abajo y grita por la muerte de esa persona. Están al revés. Una sociedad verdaderamente sana, que entiende que son y cómo se creó nuestro sistema de valores, tomaría al individuo y estudiaría los motivos detrás de sus acciones violentas. Ésta información sería enviada a un departamento de investigación el cuál consideraría como detener tales comportamientos a través de la educación.

Es tiempo de detener este trabajo hecho a base de retazos. Es tiempo de empezar un nuevo acercamiento social que esté actualizado con el conocimiento. Con tristeza, la sociedad actual está todavía basada en modelos fuera de forma, resoluciones y disposiciones supersticiosas.

Es importante señalar que no hay utopías o finales. Toda la evidencia apunta a un cambio perpetuo en todos los niveles. En perspectiva, son nuestras acciones del día a día de nuestra vida, las que moldean y perpetúan el sistema social en el que nos encontramos. Sin embargo, paradójicamente, es también nuestro ambiente el que moldea nuestras perspectivas y por lo tanto nuestra visión del mundo. Por lo tanto, el verdadero cambio no estará solamente en ajustar tu entendimiento personal y tus decisiones, sino también de cambiar las estructuras sociales que influencian estos entendimientos y decisiones.

Los sistemas de poder de élite se ven poco afectados en el largo plazo por tradicionales protestas y movimientos políticos. Debemos movernos más allá de estas formas establecidas de "rebelión" y trabajar con una herramienta más potente:

Vamos a detener al apoyo al sistema, mientras avocamos constantemente la conciencia, la paz, la unidad y la compasión. No podemos "luchar con el sistema"- El odio, la ira, y la mentalidad bélica son medios que han fallado en el cambio, ya que perpetua la misma herramienta corrupta, que utilizan los sistemas establecidos para mantener el control».

The Zeitgeist Movement
[Extracto del objetivo]

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lunes, 27 de abril de 2009

Los animales no son objetos creados para el uso de los seres humanos

Elocuente campaña publicitaria de WWF que incita a reflexionar en el poco respeto que ha demostrado el ser humano hacia la evolución de la especies.

Material descubierto enMemecio

(Hacer click sobre las imágenes para apreciarlas bien)



Extinction End of Evolution
[Anuncios publicitarios de WWF]

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viernes, 24 de abril de 2009

En las democracias modernas se vota y luego se obedece

Charles Bukowski"La diferencia entre una democracia y una dictadura es que en una democracia, primero se vota y luego se obedece; en una dictadura no se pierde tiempo en votaciones".

Charles Bukowski
[Frase célebre]

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PensadorCharlesBukowski


jueves, 23 de abril de 2009

La organización social basada en la selección natural es aborrecible

The Genius of Charles Darwin (2008)«La selección natural es la fuerza conductora de nuestra evolución, pero esto no significa que la sociedad deba seguir una línea darwinista. Como científico, me emociona la selección natural; en tanto que ser humano, la aborrezco como principio para la organización social.

La evolución por selección natural es una idea muy simple. A lo largo de miles de generaciones, en una lucha por la existencia, la variaciones exitosas han logrado
sobrevivir y reproducirse. Un proceso que gradualmente esculpe la vida en formas cada vez más especializadas. Formas de vida como los simios, los gibones, los orangutanes, los gorilas, los chimpancés y nosotros.
[...]
Existe un área de los asuntos humanos en el que el hombre es un lobo para el hombre: Los negocios.

Ciertos elementos de ese mundo han amado siempre lo que para ellos es el mensaje de Darwin: Los fuertes sobreviven, los débiles perecen.

Aquí hay una patente justificación del capitalismo descontrolado y la negación de ayuda a los pobres».

The Genius of Charles Darwin (2008)
[Extracto del documental presentado y escrito por Richard Dawkins]

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PensadorRichardDawkins


miércoles, 22 de abril de 2009

Este frágil planeta necesita cambios

Inspirador anuncio publicitario realizado por Greenpeace para celebrar el día de hoy, el Día de la Tierra, con el fin de llamar a las personas a actuar contra el cambio climático.



Inspiring Action
[Anuncio publicitario de Greenpeace]

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martes, 21 de abril de 2009

La subsistencia de la humanidad exige el consumo responsable de las personas

Excelente anuncio publicitario que explica, claramente, la razón del porque la subsistencia de la población humana requiere que las personas usen sólo lo que necesitan.



Island home
[Anuncio publicitario de OneEarth.org]

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lunes, 20 de abril de 2009

El capitalismo está pensado para mantener a las personas insatisfechas

Mike for President (2008)«Como sucede con todos los números de atención al cliente en estos tiempos que corren, el verdadero motivo de toda esta disciplina (consistente en que tú marcas un número para pedir ayuda y “no obtienes” ninguna en absoluto, sino que te ponen la cabeza como una olla a presión y te dejan con ganas de estrangular a alguien) no es otro que agotarte hasta el punto de hacerte tirar al cubo de la basura el aparatito de marras que ha motivado tu llamada. Así tendrás que comprarte otro. Si de verdad estuvieran para ayudar, entonces te solucionarían la avería, tú te quedarías más contento que unas castañuelas y ellos no ganarían dinero.

Pero, amigo mío, así no funciona el capitalismo. El capitalismo está pensado para mantenerte en un constante estado de insatisfacción, miedo y ansiedad, para que vivas sumido en un letargo comatoso. ¿De qué otra forma podrían convencerte para que cumplas su primer mandamiento (¡Compra! ¡Compra! ¡Compra!)? Y, claro, cuando lo que has comprado no te procura la felicidad, ¿cómo te atreves a llamar al número de atención al cliente para que te la procuremos nosotros? ¡Vuelve al trabajo, labriego! ¡El trabajo es la libertad! ¡Libertad para seguir comprando! ¡No permita Dios que pierdas tu trabajo! Quedarse sin dinero es igual a muerte segura. Y la muerte es la mayor infelicidad».

Mike for President (2008)
[Extracto del libro escrito por Michael Moore]

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PensadorMichaelMoore


viernes, 17 de abril de 2009

El verdadero éxito se consigue haciendo felices a los demás

Brillante conferencia del director de orquesta Benjamin Zander que incita a reflexionar en que el mundo sería totalmente distinto si el éxito de una persona se basara en felicidad que es capaz de producir en los demás.

Parte 1


Parte 2


Benjamin Zander
[Conferencia en TED]

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PensadorBenjaminZander


jueves, 16 de abril de 2009

La codicia oscurece el sentido de lo justo y lo injusto

Almeida Garrett"Y yo pregunto a los economistas políticos, a los moralistas, si han calculado el número de personas que es necesario condenar a la miseria, al trabajo desproporcionado, a la desmoralización, a la infancia, a la ignorancia, a la desgracia invencible, a la penuria absoluta, para producir un rico".

Almeida Garrett
[Frase célebre]

APORTE

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PensadorAlmeidaGarrett


miércoles, 15 de abril de 2009

Lo esencial está oculto a los ojos

El Principito (1943)«—Adiós —contesto el zorro— Mi secreto es algo muy simple: no se puede ver sino con el corazón. Lo esencial está oculto a los ojos.
[...]
—Los hombres de tu tierra cultivan cinco mil rosas en un solo jardín —dijo el principito—. Y no encuentran allí lo que buscan.

—No lo encuentran nunca —le respondí.

El principito continuó:

—Y sin embargo lo que buscan pueden hallarlo en una sola rosa o en un poco de agua.

—Sin duda —respondí.

Y el principito agregó:

—Porque los ojos no ven. Es necesario buscar con el corazón».

El Principito (1943)
[Extracto del libro escrito por Antoine de Saint-Exupéry]

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PensadorAntoinedeSaintExupery


martes, 14 de abril de 2009

Es un error juzgar a una persona basándose en un texto sagrado

La BibliaQuerida Dra. Laura:

Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible. Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18:22, establece claramente que la homosexualidad es una abominación. Punto final. De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:

a) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como sanciona el Éxodo, 21:17. En los tiempos que vivimos, ¿Qué precio piensa que sería el más adecuado?

b) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?

c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su período de impureza menstrual (Lev 5:19-24). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿Cómo puedo saber si lo están o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.

d) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sábado. El Éxodo 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría aclarar usted este tema de alguna manera?

e) En el Levítico 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

f) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el Levítico, 19:27. ¿Cómo han de morir?

g) Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Aún así, ¿puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

h) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él, además, se pasa el día maldiciendo y blasfemando.¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (Lev 24:10-16) ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14).

Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda. Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna es inmutable.

Un residente de Estados Unidos
[Carta abierta dirigida a la Dra. Laura Schlessinger (conocida locutora de radio de Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono) ante su afirmación de que la homosexualidad es una abominación ya que así lo dice la Biblia en el Levítico, versículo 18:22.]

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lunes, 13 de abril de 2009

La belleza de saber que se es parte de un todo

Inspiradora conferencia de la neurocientífica Jill Bolte Taylor que demuestra la paz y la belleza que una persona puede llegar expresar cuando tiene plena conciencia de que es parte de un todo.



Jill Bolte Taylor
[Conferencia en TED]

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PensadorJillBolteTaylor


jueves, 9 de abril de 2009

El que más paga más cosas consigue de los políticos

Mike for President (2008)«Últimamente ando un poco escaso de pasta. ¿Se puede vender el voto?
Joe Ventura
Grass Valley, California

Respuesta: En realidad, es justo al revés. Los políticos no nos pagan a nosotros: somos nosotros los que les pagamos a ellos. Y el que más paga más cosas consigue de ellos.

Por ejemplo, si le manda usted un cheque de veinticinco dólares a un candidato presidencial, seguro que se lo agradece mucho. Pero no tanto como si le enviara otro por valor de cuatro millones de dólares, que es lo que el sector del petróleo y la energía le ha entregado hasta la fecha al candidato presidencial republicano, o por valor de esos casi tres millones que le ha dado a los candidatos demócratas. También están los ocho millones de dólares que le han aportado al senador Obama las grandes empresas de crédito e inversión, o los cinco millones que este mismo sector ha puesto a disposición del senador McCain. Al entregar sumas semejantes a cada uno de los dos candidatos, empresas como Exxon Mobile o Morgan Stanley se aseguran de que se van a promulgar leyes beneficiosas para ellos e incluso que tendrán más fácil evitar la acción de la justicia cuando se descubra que han amañado la contabilidad».

Mike for President (2008)
[Extracto del libro escrito por Michael Moore]

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PensadorMichaelMoore


miércoles, 8 de abril de 2009

El hombre sólo puede encontrar sentido a su vida dedicándose a la sociedad

Albert Einstein«Ahora he alcanzado el punto donde puedo indicar brevemente lo que para mí constituye la esencia de la crisis de nuestro tiempo. Se refiere a la relación del individuo con la sociedad. El individuo es más consciente que nunca de su dependencia de sociedad. Pero él no ve la dependencia como un hecho positivo, como un lazo orgánico, como una fuerza protectora, sino como algo que amenaza sus derechos naturales, o incluso su existencia económica. Por otra parte, su posición en la sociedad es tal que sus pulsiones egoístas se están acentuando constantemente, mientras que sus pulsiones sociales, que son por naturaleza más débiles, se deterioran progresivamente. Todos los seres humanos, cualquiera que sea su posición en la sociedad, están sufriendo este proceso de deterioro. Los presos a sabiendas de su propio egoísmo, se sienten inseguros, solos, y privados del disfrute ingenuo, simple, y sencillo de la vida. El hombre sólo puede encontrar sentido a su vida, corta y arriesgada como es, dedicándose a la sociedad.

La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una comunidad enorme de productores que se están esforzando incesantemente privándose de los frutos de su trabajo colectivo —no por la fuerza, sino en general en conformidad fiel con reglas legalmente establecidas. A este respecto, es importante señalar que los medios de producción —es decir, la capacidad productiva entera que es necesaria para producir bienes de consumo tanto como capital adicional— puede legalmente ser, y en su mayor parte es, propiedad privada de particulares.

En aras de la simplicidad, en la discusión que sigue llamaré "trabajadores" a todos los que no compartan la propiedad de los medios de producción — aunque esto no corresponda al uso habitual del término. Los propietarios de los medios de producción están en posición de comprar la fuerza de trabajo del trabajador. Usando los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes que se convierten en propiedad del capitalista. El punto esencial en este proceso es la relación entre lo que produce el trabajador y lo que le es pagado, ambos medidos en valor real. En cuanto que el contrato de trabajo es "libre", lo que el trabajador recibe está determinado no por el valor real de los bienes que produce, sino por sus necesidades mínimas y por la demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el número de trabajadores compitiendo por trabajar. Es importante entender que incluso en teoría el salario del trabajador no está determinado por el valor de su producto.

El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no privilegiados de la población. Por otra parte, bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados inevitablemente controlan, directa o indirectamente, las fuentes principales de información (prensa, radio, educación). Es así extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos absolutamente imposible, para el ciudadano individual obtener conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos políticos.

La situación que prevalece en una economía basada en la propiedad privada del capital está así caracterizada en lo principal: primero, los medios de la producción (capital) son poseídos de forma privada y los propietarios disponen de ellos como lo consideran oportuno; en segundo lugar, el contrato de trabajo es libre. Por supuesto, no existe una sociedad capitalista pura en este sentido. En particular, debe notarse que los trabajadores, a través de luchas políticas largas y amargas, han tenido éxito en asegurar una forma algo mejorada de "contrato de trabajo libre" para ciertas categorías de trabajadores. Pero tomada en su conjunto, la economía actual no se diferencia mucho de capitalismo "puro". La producción está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso. No está garantizado que todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo; existe casi siempre un "ejército de parados". El trabajador está constantemente atemorizado con perder su trabajo. Desde que parados y trabajadores mal pagados no proporcionan un mercado rentable, la producción de los bienes de consumo está restringida, y la consecuencia es una gran privación. El progreso tecnológico produce con frecuencia más desempleo en vez de facilitar la carga del trabajo para todos. La motivación del beneficio, conjuntamente con la competencia entre capitalistas, es responsable de una inestabilidad en la acumulación y en la utilización del capital que conduce a depresiones cada vez más severas. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo, y a esa amputación de la conciencia social de los individuos que mencioné antes.

Considero esta mutilación de los individuos el peor mal del capitalismo. Nuestro sistema educativo entero sufre de este mal. Se inculca una actitud competitiva exagerada al estudiante, que es entrenado para adorar el éxito codicioso como preparación para su carrera futura.

Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer, y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros-hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual.

Sin embargo, es necesario recordar que una economía planificada no es todavía socialismo. Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas sociopolíticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?».

Albert Einstein
[Extracto del artículo ¿Por qué socialismo? publicado en Monthly Review, 1949]

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PensadorAlbertEinstein


martes, 7 de abril de 2009

Aceptar el mundo tal como está es aceptar una sentencia de muerte

Abrumador video que incita a reflexionar sobre el contrato social que aceptan las personas todos los días y como este es una sentencia de muerte para planeta.

El texto del video es anónimo y fue publicado el 11 de septiembre de 2003.


Texto:

Sin importar nuestras creencias o nuestras ideas políticas, el sistema puesto en marcha en nuestro mundo “libre” se basa en el acuerdo tácito de algún tipo de contrato con cada uno de nosotros que a grandes rasgos os expongo:

1. Acepto la competitividad como base de nuestro sistema, aunque soy consciente de que este funcionamiento engendra frustración y cólera a la inmensa mayoría de los perdedores.

2. Acepto que me humillen o me exploten a condición de que se me permita humillar o explotar a otro que ocupe un lugar inferior en la pirámide social.

3. Acepto la exclusión social de los marginados, de los inadaptados y de los débiles porque considero que la carga que puede asumir la sociedad tiene sus límites.

4. Acepto remunerar a los bancos para que ellos inviertan mi sueldo a su conveniencia y que no me den ningún dividendo de sus gigantescas ganancias (ganancias que servirán para atracar a los países pobres, hecho que acepto implícitamente). Acepto también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero, dinero que proviene exclusivamente de los otros clientes.

5. Acepto que congelemos o tiremos toneladas de comida para que los cursos bursátiles no se derrumben, en vez de ofrecérsela a los necesitados y de permitir a algunos centenares de miles de personas no morir de hambre cada año.

6. Acepto que sea ilegal poner fin a tu propia vida rápidamente, en cambio tolero que se haga lentamente inhalando o ingiriendo sustancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.

7. Acepto que se haga la guerra para así hacer reinar la paz. Acepto que en nombre de la paz, el primer gasto de los Estados sea el de defensa. Entonces acepto que los conflictos sean creados artificialmente para deshacerse del stock de armas y así permitir a la economía mundial seguir avanzando.

8. Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra economía, aunque es una energía muy costosa y contaminante y estoy de acuerdo en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un medio gratuito e ilimitado de producir energía. Acepto que sería nuestra perdición.

9. Acepto que se condene el asesinato de otro humano, salvo que los gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a matarlo.

10. Acepto que se divida la opinión pública creando unos partidos de derecha y izquierda que tendrán como pasatiempo la pelea entre ellos haciéndome creer que el sistema está avanzando. Además acepto toda clase de división posible con tal que esas divisiones me permitan focalizar mi cólera hacia los enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.

11. Acepto que el poder de fabricar la opinión pública, antes ostentado por las religiones, esté hoy en manos de hombres de negocios no elegidos democráticamente que son totalmente libres de controlar los Estados, porque estoy convencido del buen uso que harán con él.

12. Acepto que la idea de la felicidad se reduzca a la comodidad, el amor al sexo y la libertad a la satisfacción de todos los deseos, porque es lo que me repite la publicidad cada día. Cuanto más infeliz soy más consumo. Cumpliré mi papel contribuyendo al buen funcionamiento de nuestra economía.

13. Acepto que el valor de una persona sea proporcional a su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su productividad y no de sus cualidades, y que sea excluido del sistema si no produce lo suficiente.

14. Acepto que se recompense cómodamente a los jugadores de fútbol y a los actores y mucho menos a los profesores y los médicos encargados de la educación y de la salud de las futuras generaciones.

15. Acepto que se destierre de la sociedad a las personas mayores cuya experiencia podría sernos útil, pues, como somos la civilización más evolucionada del planeta (y sin duda del universo) sabemos que la experiencia ni se comparte ni se transmite.

16. Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en Occidente. Sé que mantener el miedo en nuestros espíritus sólo puede ser beneficioso para nosotros.

17. Acepto que los industriales, militares y jefes de Estado celebren reuniones regularmente para, sin consultarnos, tomar decisiones que comprometen el porvenir de la vida y del planeta.

18. Acepto consumir carne bovina tratada con hormonas sin que explícitamente se me avise. Acepto que el cultivo de OGM (Organismos Genéticamente Modificados) se propague en el mundo entero, permitiendo así a las multinacionales agroalimentarias patentar seres vivos, almacenar ganancias considerables y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.

19. Acepto que los bancos internacionales presten dinero a los países que quieren armarse y combatir, y que así elijan los que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero y prolongar los conflictos el mayor tiempo posible con el fin de poder totalmente arrebatar sus recursos si no pueden reembolsar sus préstamos.

20. Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos. Considerando que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en estos países que permiten hacer trabajar a niños en condiciones inhumanas y precarias. En nombre de los derechos humanos y del ciudadano, no tenemos derecho a ejercer injerencia.

21. Acepto que los laboratorios farmacéuticos y los industriales agroalimentarios vendan en los países desfavorecidos productos caducados o utilicen substancias cancerígenas prohibidas en Occidente.

22. Acepto que el resto del planeta, es decir cuatro mil millones de individuos, pueda pensar de otro modo a condición de que no venga a expresar sus creencias en nuestra casa, y todavía menos a intentar explicar nuestra Historia con sus nociones filosóficas primitivas.

23. Acepto la idea de que existen sólo dos posibilidades en la naturaleza, a saber: cazar o ser cazado, y si estamos dotados de una conciencia y de un lenguaje, ciertamente no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.

24. Acepto considerar nuestro pasado como una continuación ininterrumpida de conflictos, de conspiraciones políticas y de voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo esto ya no existe porque estamos en el summum de nuestra evolución, y porque las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos, como lo oímos sin cesar en nuestros discursos políticos.

25. Acepto sin discutir y considero como verdades todas las teorías propuestas para la explicación de los misterios de nuestros orígenes. Y acepto que la naturaleza haya podido dedicar millones de años para crear a un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su propia especie en unos instantes.

26. Acepto la búsqueda del beneficio como fin supremo de la Humanidad y la acumulación de riqueza como realización de la vida humana.

27. Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces en los ríos y en nuestros océanos. Acepto el aumento de la polución industrial y la dispersión de venenos químicos y de elementos radiactivos en la naturaleza.

28. Acepto la utilización de toda clase de aditivos químicos en mi alimentación, porque estoy convencido de que si se añaden es porque son útiles e inocuos.

29. Acepto la guerra económica que actúa con rigor sobre el planeta, aunque siento que nos lleva hacia una catástrofe sin precedentes.

30. Acepto esta situación, y supongo que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.

31. Acepto ser tratado como ganado porque definitivamente pienso que no valgo más.

32. Acepto no plantear ninguna cuestión, cerrar los ojos sobre todo esto y no formular ninguna oposición verdadera, porque estoy demasiado ocupado por mi vida y mis preocupaciones. Incluso acepto defender a muerte este contrato si usted me lo pide.

33. Acepto pues, en mi alma y conciencia y definitivamente esta matriz triste que usted coloca delante de mis ojos para abstenerme de ver la realidad de las cosas.

Sé que todos ustedes actúan por mi bien y el de todos, y por eso les doy las gracias...

Acepto
[Reflexión]

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lunes, 6 de abril de 2009

El sueño americano no es un arquetipo a perseguir

María Elena Ducci«Una última reflexión nos lleva a preguntarnos, ¿por qué, a pesar de que hace décadas que en Estados Unidos y en otros lugares el crecimiento disperso está siendo impugnado, sigue ésta siendo la forma más generalizada de crecimiento urbano y se expande cada vez más al resto del mundo? ¿Es que toda nuestra argumentación social y técnica no es suficiente para explicar por qué una gran parte de la población sigue prefiriendo vivir en la "casita con jardín" del sueño americano? Lo difícil de digerir frente a esta realidad es que, como observa Joel Garreau en su libro sobre la vida en la "nueva frontera" donde señala la importancia de entender la globalización de esta nueva "ciudad de borde", característica del modelo de ciudad "americano":

"Los americanos son, después de todo, aquellos seres humanos en posesión de esa rarísima, potente y peligrosa combinación: el poder, el dinero y la oportunidad de hacer cualquier cosa que piensan que es mejor".

¿Tendremos la capacidad de convencer a la gran masa de habitantes de este mundo globalizado que el "sueño americano" no es el arquetipo a perseguir?».

María Elena Ducci
[Extracto de su artículo Santiago, ¿una mancha de aceite sin fin? ¿Qué pasa con la población cuando la ciudad crece indiscriminadamente?]

APORTE

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PensadorMariaElenaDucci


El sistema de vida de hoy está dejando el planeta en la ruina

Uselo y tírelo (1994)«Somos todos culpables de la ruina del planeta

La salud del mundo está hecha un asco. "Somos todos responsables", claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie es.

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al "sacrificio de todos" en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple. Estas cataratas de palabras, inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero de ozono, no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el veinte por ciento de la humanidad comete el ochenta por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, que encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que "si los siete mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, harían falta diez planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades". Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo. Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito, pero el paciente se está muriendo.

Es verde lo que se pinta de verde

Ahora los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. "En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas", aclara el presidente de la suprema banquería del mundo.

Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: "Los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera".

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes el Banco manejará, junto a las Naciones Unidas, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, cien veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda; y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos, que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto; y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. No hay manera de apagar la sed de esa vasija agujereada: cuanto más pagamos, más debemos, y cuanto más debemos, mejor obedecemos. La asfixia financiera obliga al negocio de jugo rápido, que exprime en plan bestia a la naturaleza y a la gente y que al precio de la devastación ofrece divisas inmediatas y ganancias a corto plazo.

Así se yeta el desarrollo hacia adentro y se desprecia al mercado interno y a las tradiciones locales, sinónimas de atraso, mientras pueblos y tierras son sacrificados, en nombre de la modernización, al pie de los altares del mercado internacional. Las materias primas y los alimentos se entregan a precio de regalo, cada vez más a cambio de menos, en una historia de desarrollo hacia afuera que en América Latina lleva cinco siglos de mala vida aunque ahora mienta que es nueva —neoliberalismo, Nuevo Orden Mundial— y que sólo ha servido, a la vista está, para desarrollar colosales mamarrachos.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.
Hasta los dragones asiáticos, que tanto sonríen para la propaganda, están sangrando por esas heridas: en Corea del Sur, sólo se puede beber un tercio del agua de los ríos; en Taiwán, un tercio del arroz no se puede comer.

Plantar árboles es siempre un acto de amor a la naturaleza

El mundo está siendo desollado de su piel vegetal y la tierra ya no puede absorber y almacenar las lluvias. Se multiplican las sequías y las inundaciones mientras sucumben las selvas tropicales, devoradas por las explotaciones ganaderas y los cultivos de exportación que el mercado exige y los banqueros aplauden. Cada hamburguesa cuesta nueve metros cuadrados de selva centroamericana. Y cuando uno se entera de que el mundo estará calvo más temprano que tarde, con algunos restos de selva en Zaire y Brasil, y que los bosques de México se han reducido a la mitad en menos de medio siglo, uno se pregunta:

¿Quiénes son peligrosos? ¿Los indígenas que se han alzado en armas en la selva lacandona, o las empresas ganaderas y madereras que están liquidando esa selva y dejan a los indios sin casa y a México sin árboles? ¿Y los banqueros que imponen esta política, identificando progreso con máxima rentabilidad y modernización con devastación?

Pero resulta que los banqueros han abandonado la usura para consagrarse a la ecología, y la prueba está: el Banco Mundial otorga generosos créditos para forestación. El Banco planta árboles y cosecha prestigio en un mundo escandalizado por el arrasamiento de sus bosques. Conmovedora historia, digna de ser llevada a la televisión: el destripador distribuye miembros ortopédicos entre las víctimas de sus mutilaciones.

En estas nuevas plantaciones madereras, no cantan los pájaros. Nada tienen que ver los bosques naturales aniquilados, que eran pueblos de árboles diferentes abrazados a su modo y manera, fuentes de vida diversa que sabiamente se multiplicaba a sí misma, con estos ejércitos de árboles todos iguales, plantados como soldaditos en fila y destinados al servicio industrial.

Las plantaciones madereras de exportación no resuelven problemas ecológicos, sino que los crean, y los crean en los cuatro puntos cardinales del mundo. Un par de ejemplos: en la región de Madhya Pradesh, en el centro de la India, que había sido célebre por la abundancia de sus manantiales, la tala de los bosques naturales y las plantaciones extensivas de eucaliptos han actuado como un implacable papel secante que ha acabado con todas las aguas; en Chile, al sur de Concepción, las plantaciones de pinos proporcionan madera a los japoneses y proporcionan sequía a toda la región. El presidente del Uruguay hincha el pecho de orgullo: los finlandeses están produciendo madera en nuestro país. Vender árboles a Finlandia, país maderero, es una proeza, como vender hielo a los esquimales. Pero ocurre que los finlandeses plantan en el Uruguay los bosques artificiales que en Finlandia están prohibidos por las leyes de protección a la naturaleza.

Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus victimas. Las empresas gigantes de la industria química, la industria petrolera y la industria automovilística han pagado buena parte de los gastos de la Eco-92, la conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las empresas trasnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno. Como señaló, en aquellos días, el comentarista André Carothers, "en el programa de acción finalmente aprobado, la principal referencia a las compañías trasnacionales entra dentro de la categoría de grupos cuyo papel en los procesos decisorios internacionales debe reforzarse, de manera que los gigantes de la industria figuran junto a los niños, las mujeres y los grupos indígenas".

En el gran baile de máscaras del fin del milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos. Pero estos desvelos científicos de los grandes laboratorios no se proponen encontrar plantas más resistentes, que puedan enfrentar las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las diez empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfeizer, Upjohn, Shell, lCD. La industria química no tiene tendencias masoquistas.

En cambio, las tendencias homicidas y mundicidas de los grandes laboratorios no sólo se manifiestan en los países del sur del mundo —adonde envían, bautizados con otros nombres, los productos que el norte prohíbe— sino también en sus países de origen. En su edición del 21 de marzo de 1994, la revista Newsweek informó que en el último medio siglo el esperma masculino se ha reducido a la mitad en los Estados Unidos, al mismo tiempo que se ha multiplicado espectacularmente el cáncer de mama y el de testículo. Según las fuentes científicas consultadas por la revista, los datos disponibles indican que la intoxicación química de la tierra y el agua tiene la responsabilidad principal en estos desastres, y esa intoxicación proviene, en gran medida, de ciertos abonos y pesticidas industriales.

¿Lo que es bueno para las grandes empresas es bueno para la humanidad? La reconquista de este mundo usurpado, la recuperación del planeta o lo que nos quede de él, implica la denuncia de la impunidad del dinero y la negación de la mentirosa identidad entre la libertad del dinero y la libertad humana. La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

Han sido pobres todos los muchos muertos del cólera en América Latina, ahora que volvió aquella peste de los tiempos viejos: las aguas y los alimentos contaminados por los desechos industriales y los venenos químicos han matado gente como moscas. ¿Será que Dios cree, como los sacerdotes del mercado, que la pobreza es el castigo que la ineficiencia merece? Toda esa gente que había cometido el delito de ser pobre, ¿fue sacrificada por el cólera o por un sistema que pudre lo que toca, y que en plena euforia de la libertad del mercado desmantela los controles estatales y desampara la salud pública?

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines de 1988, en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil. Sin reforma agraria, los campesinos expulsados por eljatifundio seguirán siendo puntas de lanza de la expansión del propio latifundio selva adentro, un ejército de colonos muertos de hambre que arrasan bosques y exterminan indios por cuenta del puñado de empresarios que acaparan la tierra conquistada y por conquistar.

Cinco años después del crimen de Chico Mendes, los obispos brasileños denunciaron que más de cien trabajadores rurales mueren asesinados, cada año, en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo se encaminaban a las ciudades desde las plantaciones del interior.

Adaptando las cifras a cada país, esa declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de los exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de una ecología sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político. Nuestros hormigueros urbanos seguirán siendo infiernos de la ecología aunque se pongan en práctica los proyectos surrealistas que deliran ante las consecuencias por impotencia ante las causas: en Santiago de Chile proponen volar un cerro con dinamita, para que los vientos puedan limpiar el aire; en Ciudad de México se proyectan ventiladores del tamaño de rascacielos...

La naturaleza está fuera de nosotros

En sus Diez Mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso:

"Honrarás a la naturaleza de la que formas parte".

Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado, y merecía castigo. Según las crónicas de la conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación, no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

Y así siguió siendo. Los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Llamados por la tierra, los soldados se desmovilizaban en los momentos decisivos del combate. Para la cultura dominante, que es militar, así los indios probaban su cobardía o su estupidez.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que habla que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos; y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza: ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida o naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo».

Uselo y tírelo (1994)
[Extracto del libro escrito por Eduardo Galeano]

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PensadorEduardoGaleano


viernes, 3 de abril de 2009

La moral de una persona no depende de sus creencias

Genial reflexión de Richard Dawkins que le resta validez a la Apuesta de Pascal, es decir, a la afirmación que dice que es mejor creer en una deidad suprema a no creer.



Richard Dawkins
[Reflexión extraída de una entrevista]

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PensadorRichardDawkins


jueves, 2 de abril de 2009

Razonar es peligroso

Mercaderes del espacio (1953)«Me estaba convirtiendo en el consumidor ideal. Ganas de fumar; ganas de fumar un Astro, encender un Astro. Ganas de beber; ganas de beber Gaseosa, tomar un chorro de Gaseosa. Ganas de comer; ganas de comer Crocantes, comprar una caja. Ganas de fumar; encender otro Astro. Y repetir en cada etapa las alabanzas que le han metido a uno por los ojos, las orejas y todos los poros del cuerpo.
[...]
El rollo que tenía en la mano se abrió convirtiéndose en una hoja de papel de seda que decía:

Una vida en sus manos.

Esta es la hoja número uno de la Asociación Conservacionista Mundial, conocida vulgarmente como “los consistas”. Le ha sido entregada por un miembro de la ACM quien ha creído a) que usted es inteligente; b) que está preocupado por el estado actual del mundo; c) que seria una figura de provecho en nuestras filas. La vida de este miembro está ahora en sus manos. Le rogamos que no tome usted ninguna decisión antes de leer lo que sigue:

Verdades acerca de la ACM.

La ACM es una organización secreta perseguida por todos los gobiernos del mundo. La ACM considera que la explotación desmedida de los recursos naturales ha dado origen, sin necesidad, a la pobreza y la miseria. La ACM considera que la explotación ilimitada de esos recursos significará el fin de la humanidad. Considera, asimismo, que este fin puede ser evitado si los pueblos exigen que se limite el crecimiento de la población, que se realicen programas de reforestación, de conservación del suelo, de descentralización de núcleos urbanos, y que se ponga fin a la inútil producción de artefactos y alimentos sin valor, para los que no existe demanda natural. Este programa puede ser promovido mediante la propaganda –como ésta– las demostraciones de fuerza, y los sabotajes a las fábricas inútiles.

Falsedades acerca de la ACM.

Usted ha oído probablemente que los conservacionistas son asesinos, psicópatas e incompetentes, y que no vacilan ante el asesinato y la destrucción, empujados por la envidia u otros móviles irracionales. Nada de esto es cierto. Los miembros de la ACM son seres humanos equilibrados, y muchos de ellos ocupan importantes posiciones en el mundo. Las historias que divulgan lo contrario son obra de gentes que tratan de obtener los mayores beneficios de la explotación que pretendemos corregir. Algunas personas tratan de satisfacer sus tendencias criminales cometiendo toda clase de atropellos en nombre del conservacionismo. La ACM no tiene relación alguna con esta clase de gente, y condena sus actividades.

¿Qué hará usted ahora?

Todo depende de usted. Puede a) denunciar a la persona que le ha pasado esta hoja; b) destruir la hoja y pedirle más información. Piense antes de actuar.
[...]
La hoja era un llamado a la razón, y eso es siempre peligroso. No se puede confiar en la razón. Las compañías de publicidad han renunciado a ella hace ya muchos años, y nunca la han echado de menos.
[...]
Eran nobles palabras, aun para esa causa. Odié a los retorcidos cerebros que habían engañado a un hermoso consumidor como Gus. Era algo así como un asesinato. Herrera podía haber ocupado su puesto en el mundo, comprando y usando, dando trabajo y beneficios a sus hermanos de todo el mundo, acrecentando constantemente sus deseos y necesidades, acrecentando el trabajo y los beneficios en el círculo del consumo, y criando niños que serían a su vez consumidores. Dolía verlo convertido en un fanático estéril.
[...]
Al diablo con Herrera. Tendría que correr sus riesgos como cualquier otro. La persona que trata de poner el mundo cabeza abajo no puede quejarse si el mundo cae sobre él y lo aplasta».

Mercaderes del espacio (1953)
[Extracto del libro escrito por Frederik Pohl y Cyril M. Kornbluth]

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PensadorFrederikPohl

PensadorCyrilKornbluth


miércoles, 1 de abril de 2009

La dependencia de la televisión debilita la comunicación interpersonal

Ingeniosa ilustración de Jaume Perich que invita a pensar en el rol que ha tenido la televisión en la comunicación entre las personas.


Jaume Perich
[Ilustración]

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PensadorJaumePerich