martes, 30 de junio de 2009

Las creencias van cambiando según aumentan los conocimientos científicos

Ingenioso anuncio publicitario del segundo seminario del ciclo "Revolución Darwin: Por qué somos lo que somos" que muestra como han ido cambiando las creencias.



Revolución Darwin: Por qué somos lo que somos
[Anuncio publicitario de la Fundación Ciencia y Evolución]

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La mejor religión es la que hace que una persona sea más humana

Leonardo Boff«Cierta vez pregunté al Dalai Lama: "¿Cuál es la mejor religión?" Él con una sonrisa entre sabia y maliciosa respondió: "Es la que te hace mejor". Perplejo continué: "¿Y cuál es la que me hace mejor?" Y él: "la que te hace más compasivo, más humano y más abierto al Todo, ésa es la mejor". Sabia respuesta que guardo con reverencia hasta el día de hoy».

Leonardo Boff
[Extracto de su columna semanal núm. 329 en Servicios Koinonía]

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PensadorLeonardoBoff


sábado, 27 de junio de 2009

Piensa y gana 1: ¿Cómo será el mundo en 10.000 años más? (Selección)

Las 10 respuestas seleccionadas del primer concurso Piensa y gana son:

[+/-]


La respuesta ganadora saldrá de una votación (vía email) entre los autores seleccionados.

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viernes, 26 de junio de 2009

La televisión actual anula a sus espectadores como seres pensantes

Ilustración que incita reflexionar sobre la posible intención que tiene la televisión actual: anular a sus espectadores como seres pensantes, con el fin de masificarlos y dirigirlos en favor de un grupo de personas.

Material descubierto enKuomodo


Retrato de un televidente
[Ilustración]

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jueves, 25 de junio de 2009

Reclutar a los hijos de los ricos es la mejor garantía de que no habrá guerra

Mike for President (2008)«El nuevo presidente tiene que volver a instaurar el sistema de reclutamiento. Pero con un matiz: se llamará a filas únicamente a los jóvenes de entre dieciocho y veintiséis años que sean hijos de las familias con más recursos del país, es decir, aquellas que por sus ingresos formen parte del 5% de las rentas más altas. Sí, señor, hay que reclutar a los ricos. No hay forma mejor de saber si una guerra es necesaria de verdad que comprobar si los ciudadanos más pudientes están dispuestos a sacrificar a su “propia descendencia” en dicha guerra. Y el día que lo hagan, ya nos podemos ir alistando todos los demás, porque eso significará que lo que se nos viene encima es para cagarse de miedo.

Piensen ustedes: ¿nos permitiríamos el lujo de invadir un país que no supone para nosotros ninguna amenaza si en la acción tuvieran que morir los hijos de los ricos? ¿Cuántos conflictos nuevos tan innecesarios como el de Irak estaríamos dispuestos a emprender si una cadena de montaje llena de cadáveres se extendiera desde nuestros más elitistas colegios privados hasta los cuarteles?

¿Qué sabemos seguro sobre los ricos y sobre los hijos de los ricos? ¡Que les gusta seguir vivos! ¡Les gusta seguir vivos porque la vida es buena! La única razón por la que acaso se plantearían arriesgar sus valiosas y opulentas existencias es que apareciera alguien a la puerta de sus casas amenazando con matarlos y robarles todo lo que tienen. Si no hubiera por allí miembros del servicio doméstico que repelieran el ataque, ni escondite alguno donde refugiarse, puedo incluso imaginarlos recurriendo a cualquier medio a su alcance para detener a los intrusos.
[...]
Tenemos que empezar ya a reclutar a esos jóvenes, pues ellos son la mejor garantía de que nunca tendremos que luchar en una guerra».

Mike for President (2008)
[Extracto del libro escrito por Michael Moore]

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PensadorMichaelMoore


Seminario: Economía y Psicología Evolucionaria

Revolución Darwin: Por qué somos lo que somosEste jueves 25 de junio asistí al segundo seminario del ciclo "Revolución Darwin: Por qué somos lo que somos", organizado por la Fundación Ciencia y Evolución.

Este segundo seminario, llamado "Economía y Psicología Evolucionaria", se realizó en Casapiedra y contó con las exposiciones de los siguientes invitados:

- Ulrich Witt: Académico de Heisenberg (1985-1986), profesor visitante en la Universidad de California Los Ángeles (1986-1987), profesor de economía en la Universidad de Mannheim (1987-1988), profesor en la Universidad de Freiburg (1988-1995), director y miembro científico del Instituto Máx Planck de economía (desde 1995), profesor honorario de economía en la Universidad de Jena.

Tema: "Una Perspectiva Darwiniana sobre el Comportamiento Económico".

- Michael Shermer: Escritor especializado en temas de ciencia, historiador de la ciencia, fundador The Skeptics Society, y redactor de la revista Skeptics.

Tema: "La Mente del Mercado".

- Kevin McCabe: Es profesor de economía y leyes en la George Mason University, miembro del Center for Economic Science (ICES), the Krasnow Institute for Advanced Study, the Mercatus Center, and the Center for Law and Neuroeconomics.

Tema: "Neuroeconomía del Intercambio Personal e Interpersonal".

Objetivos del seminario:

Mostrar los puntos de encuentro entre ambas disciplinas, la economía (1) y la psicología evolucionaria (2), y así enriquecer la perspectiva económica, fundándola sobre la base psicológica que inevitablemente debe tener.

(1) Disciplina que intenta explicar los intercambios entre las personas. Dichos intercambios son producto de comportamientos humanos.

(2) Disciplina que pretende comprender de donde provienen las principales motivaciones que generan las conductas humanas en general.

Próximos seminarios:

- "Derecho y políticas públicas" (27 de julio).

- "El legado cultural de Darwin en el siglo XXI" (7 y 8 de septiembre).

Actualización 1
Ver aquí anuncio publicitario del seminario.

Actualización 2
Leer aquí columna de Michael Shermer sobre su visita a Chile (inglés).

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miércoles, 24 de junio de 2009

El ser humano ha tenido una actitud déspota hasta con su propia existencia

Fascinante video clip de Pearl Jam que incita a reflexionar sobre la actitud déspota que ha tenido el ser humano ante el planeta y su propia existencia.

Material descubierto enLos monos también curan



Do the Evolution
[Video clip de Pearl Jam]

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martes, 23 de junio de 2009

La economía libre sería justa si se aplicara con responsabilidad

Bayo"Porfirio Cristaldo Ayala, analista económico, en su artículo Desigualdades odiosas, según mi parecer, hace una tendenciosa afirmación al decir que la economía libre es justa.

Por un lado, dice que la riqueza no crece de la nada, que debe ser producida:

La riqueza no crece en los árboles, debe ser producida por el esfuerzo y el ingenio humanos. Toda la riqueza que existe, desde un lápiz hasta un rascacielos, ha sido creada por miles de personas, que invierten y arriesgan sus ahorros y esfuerzos en su producción.

Por otro lado, dice que para optar a mayores ingresos se requieren cierto tipo de características:

Es natural que la producción origine desigualdades, dado que las personas son desiguales en aptitudes, dedicación y voluntad. Pero esas desigualdades se refieren sólo a que algunos obtienen más ingresos que otros por ser más productivos, talentosos, arriesgados. Bajo una economía libre, la desigualdad de ingresos es justa y beneficiosa para la sociedad porque promueve los valores de la productividad y el ahorro. Esa desigualdad debe ser motivo de celebración, pues conduce a los más talentosos y ricos a incentivar a las demás personas a producir con mayor dedicación y esfuerzo. Los ricos se hacen tanto más ricos cuanto más productivos hacen a sus trabajadores, adquiriendo tecnología y procurándoles formación, lo cual beneficia a éstos.

De este segundo texto puede desprenderse que la economía libre es justa, ya que, como dice el analista, los ingresos de una persona dependen de lo productiva, talentosa y arriesgada que es. Sin embargo, si se tiene en cuenta el primer texto, es decir, que una persona obtiene su riqueza del trabajo de un conjunto de personas, puede deducirse que la economía libre no es tan justa. Y esto lo digo por una sencilla y lógica razón; porque las personas ricas tienen todos los medios de influir, o simplemente la libertad de participar, en los instrumentos sociales existentes, tales como la política, la religión y los medios de comunicación, con el fin de que las personas que trabajan para ellos (y de las que trabajarán para sus hijos) no adquieran esas características que les podrían dar la oportunidad de obtener mayores ingresos. Por lo tanto, las personas ricas, con el poder que les da su riqueza, intervienen en la sociedad para moldearla a su conveniencia, es decir, intervienen para que no se fomente que los individuos aprendan a ser productivos y arriesgados y no se les despierten talentos. Por lo menos, esto es lo que veo que ocurre.

Quizás, la economía libre sería más justa si se aplicara con responsabilidad, y esto será así cuando los individuos tengan conciencia de que son 'parte' de una sociedad y que contribuir a mejorarla los beneficia tanto a ellos como a los demás".

Bayo

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lunes, 22 de junio de 2009

La pena de muerte es el más premeditado de los asesinatos

Reflexiones sobre la guillotina (1957)«Admitamos que sea justo y necesario compensar el asesinato de la víctima con la muerte del asesino. Pero la ejecución capital no es simplemente la muerte. Es tan diferente, en su esencia, de la privación de la vida, como el campo de concentración lo es de la prisión. Es un asesinato, sin duda, y que paga matemáticamente el asesinato cometido. Pero agrega a la muerte un reglamento, una premeditación pública y conocida por la futura víctima, una organización, en fin, que es por sí misma una fuente de sufrimientos morales más terribles que la muerte. No hay, pues, equivalencia. Muchas legislaciones consideran como más grave el crimen premeditado que el crimen de pura violencia. Pero ¿qué es, pues, la ejecución capital sino el más premeditado de los asesinatos al que no puede compararse el más enorme de los crímenes por calculado que sea? Para que hubiera equivalencia sería necesario que la pena de muerte castigara a un criminal que hubiera advertido a su víctima la época en que le daría una muerte horrible y que, a partir de ese instante, la tuviera secuestrada a su merced durante meses. En la vida común no se encuentra un monstruo semejante».

Reflexiones sobre la guillotina (1957)
[Extracto del ensayo escrito por Albert Camus]

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PensadorAlbertCamus


viernes, 19 de junio de 2009

Los instintos inconscientes de los seres humanos pueden ser manipulados

Elemental documental del documentalista británico Adam Curtis que muestra como nació la industria del marketing y como fue utilizada la psicología de control de masas para fundir esta industria con la cultura.

Parte 1


Ver aquí parte 2

Ver aquí parte 3

Ver aquí parte 4

Ver aquí parte 5

Ver aquí parte 6 (sin audio)

El siglo del individualismo (2007)
[Documental de Adam Curtis]

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PensadorAdamCurtis


jueves, 18 de junio de 2009

Los libros lo cambiaron todo

El mundo y sus demonios (1997)«Los libros lo cambiaron todo. Los libros, que se pueden comprar a bajo coste, nos permiten preguntarnos por el pasado con gran precisión, aprovechar la sabiduría de nuestra especie, entender el punto de vista de otros, y no sólo de los que están en el poder; contemplar —con los mejores maestros— los conocimientos dolorosamente extraídos de la naturaleza por las mentes más grandes que jamás existieron, en todo el planeta y a lo largo de toda nuestra historia. Permiten que gente que murió hace tiempo hable dentro de nuestras cabezas. Los libros nos pueden acompañar a todas partes. Los libros son pacientes cuando nos cuesta entenderlos, nos permiten repasar las partes difíciles tantas veces como queramos y nunca critican nuestros errores. Los libros son la clave para entender el mundo y participar en una sociedad democrática».

El mundo y sus demonios (1997)
[Extracto del libro escrito por Carl Sagan]

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PensadorCarlSagan


miércoles, 17 de junio de 2009

La libertad y la responsabilidad son siameses inseparables

Bayo"Para mi, libertad y responsabilidad son siameses que comparten todos sus órganos vitales, por ende, inseparables. Por eso, según mi parecer, los individuos que conforman una sociedad sólo podrán ejercer su libertad cuando entiendan que esta no puede existir sin responsabilidad y viceversa.

En general, este concepto dual, entre libertad y responsabilidad, tan básico para crear sociedades sanas, no se entiende muy bien. Esto ocurre, principalmente, porque existen grupos de individuos que fomentan la falta de formación cultural en este tema, con el fin de obtener beneficios sólo para ellos. Este es el caso, por ejemplo, de las empresas con el libre mercado, de las religiones con la libertad de culto y los medios de comunicación con la libertad de expresión.

Con esas ideas, estos tres grupos adquieren beneficios (recursos, seguidores, poder, etc.) y de paso producen peligrosos desequilibrios en la sociedad. Las empresas pueden fomentar un sistema económico que produce desigualdades y corrupción, las religiones pueden difundir sus dogmas no dándole lugar a las nuevas ideas ni al progreso humano y los medios de comunicación pueden difundir cualquier tipo de contenido, lo que les da, junto con la capacidad que tienen de influir en lo que piensan las personas, un peligroso poder. Todo esto ocurre, porque estos grupos han instalado la idea de que la libertad es un derecho. Sin embargo, este 'derecho', así como lo plantean, es un derecho mutilado, ya que no puede existir libertad sin responsabilidad (y viceversa).

Para concluir, pienso que para que una idea que tiene la palabra libertad incluida sea válida, tanto para un individuo o como para un grupo de individuos, al mismo tiempo tiene que tener la palabra responsabilidad. Por ejemplo: libertad y responsabilidad de mercado, libertad y responsabilidad de culto y libertad y responsabilidad de expresión".

Bayo

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martes, 16 de junio de 2009

Un mundo más humano requiere mayor responsabilidad social

Hermoso video clip de Pink que busca crear conciencia sobre la verdadera responsabilidad que tienen las autoridades en los desequilibrios sociales existentes e incentivar a todos los seres humanos a asumir un rol activo en la corrección de dichos desequilibrios.



Dear Mr. President
[Video clip de Pink]

APORTE

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lunes, 15 de junio de 2009

La mezcla de ignorancia y poder es desastrosa para la civilización global

El mundo y sus demonios (1997)«Popularizar la ciencia —intentar hacer accesibles sus métodos y descubrimientos a los no científicos— es algo que viene a continuación, de manera natural e inmediata. No explicar la ciencia me parece perverso. Cuando uno se enamora, quiere contarlo al mundo. Este libro es una declaración personal que refleja mi relación de amor de toda la vida con la ciencia.

Pero hay otra razón: la ciencia es más que un cuerpo de conocimiento, es una manera de pensar. Preveo cómo será la América de la época de mis hijos o nietos: Estados Unidos será una economía de servicio e información; casi todas las industrias manufactureras clave se habrán desplazado a otros países; los temibles poderes tecnológicos estarán en manos de unos pocos y nadie que represente el interés público se podrá acercar siquiera a los asuntos importantes; la gente habrá perdido la capacidad de establecer sus prioridades o de cuestionar con conocimiento a los que ejercen la autoridad; nosotros, aferrados a nuestros cristales y consultando nerviosos nuestros horóscopos, con las facultades críticas en declive, incapaces de discernir entre lo que nos hace sentir bien y lo que es cierto, nos iremos deslizando, casi sin darnos cuenta, en la superstición y la oscuridad.

La caída en la estupidez de Norteamérica se hace evidente principalmente en la lenta decadencia del contenido de los medios de comunicación, de enorme influencia, las cuñas de sonido de treinta segundos (ahora reducidas a diez o menos), la programación de nivel ínfimo, las crédulas presentaciones de pseudociencia y superstición, pero sobre todo en una especie de celebración de la ignorancia. En estos momentos, la película en vídeo que más se alquila en Estados Unidos es Dumb and Dumber. Beavis y Buttheadi siguen siendo populares (e influyentes) entre los jóvenes espectadores de televisión. La moraleja más clara es que el estudio y el conocimiento —no sólo de la ciencia, sino de cualquier cosa— son prescindibles, incluso indeseables.

Hemos preparado una civilización global en la que los elementos más cruciales —el transporte, las comunicaciones y todas las demás industrias; la agricultura, la medicina, la educación, el ocio, la protección del medio ambiente, e incluso la institución democrática clave de las elecciones— dependen profundamente de la ciencia y la tecnología. También hemos dispuesto las cosas de modo que nadie entienda la ciencia y la tecnología. Eso es una garantía de desastre. Podríamos seguir así una temporada pero, antes o después, esta mezcla combustible de ignorancia y poder nos explotará en la cara».

El mundo y sus demonios (1997)
[Extracto del libro escrito por Carl Sagan]

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PensadorCarlSagan


viernes, 12 de junio de 2009

El ser humano se está consumiendo el planeta

Poético e imponente fragmento del documental La vida al final del Imperio que invita a reflexionar sobre las consecuencias que tiene vivir en un sistema social basado en la producción y el consumo sin límites.

Estamos atados en una camisa de fuerza cultural que nos hemos fabricado nosotros mismos [...] haciendo trabajos que detestamos, consumiendo productos que no nos satisfacen, distrayéndonos como podemos: televisión, drogas, comida, sexo y entretenimientos.

Material descubierto enEl Resquicio



La vida al final del Imperio (2007)
[Fragmento del documental de Tim Bennett]

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PensadorTimBennett


jueves, 11 de junio de 2009

La creencia es una negación de la verdad

La libertad primera y última (1996)«Pregunta: La creencia en Dios ha sido un poderoso incentivo para un mejor vivir. ¿Por qué niega usted a Dios? ¿Por qué no trata de hacer revivir la fe del hombre en la idea de Dios?

Krishnamurti: Consideremos el problema en forma amplia e inteligente. Yo no niego a Dios; sería una necedad hacer tal cosa. Sólo el hombre que no conoce la realidad gusta de palabras sin sentido. El hombre que dice que sabe, no sabe; el hombre que está viviendo la realidad de instante en instante no tiene medios de comunicar esa realidad.

La creencia es una negación de la verdad; la creencia obsta a la verdad; creer en Dios no es encontrar a Dios. Ni el creyente ni el incrédulo encontrarán a Dios; porque la realidad es lo desconocido, y vuestra creencia o no creencia en lo desconocido es una mera proyección de vosotros mismos y por lo tanto no es real. Yo sé que vosotros creéis, y que ello tiene muy poco significado en vuestra vida. Hay mucha gente que cree; millones de personas creen en Dios y hallan consuelo. En primer lugar, ¿por qué creéis? Creéis porque ello os brinda satisfacción, consuelo, esperanza, y decís que ello da sentido a la vida. Vuestra creencia, en realidad, tiene muy escasa significación, porque creéis y explotáis al prójimo, creéis y matáis, creéis en un Dios universal y os asesináis unos a otros. El hombre rico cree también en Dios; explota cruelmente a los demás, acumula dinero y luego edifica un templo o se hace filántropo.

Los hombres que arrojaron la bomba atómica sobre Hiroshima decían que Dios estaba con ellos; los que volaron de Inglaterra para destruir a Alemania decían que Dios era su copiloto. Los dictadores, los primeros ministros, los generales, los presidentes, todos hablan de Dios, tienen inmensa fe en Dios. ¿Y prestan ellos servicios, hacen más feliz la vida del hombre? Los hombres que dicen que creen en Dios han destruido la mitad del mundo, y el mundo está en una miseria completa. Por causa de la intolerancia religiosa, existen las divisiones de la gente en creyentes y no creyentes, divisiones que conducen a las guerras de religión. Ello indica cuán inclinada a la política es vuestra mente.

¿Es la creencia en Dios "un poderoso incentivo para un mejor vivir"? ¿Por qué deseáis un incentivo para mejor vivir? Vuestro incentivo, por cierto, tiene que ser vuestro propio deseo de vivir de un modo puro y sencillo, ¿no es así? Si esperáis algo de un incentivo, no os interesa el hacer la vida posible para todos sino tan sólo vuestro incentivo, que es diferente del mío; y nos pelearemos por el incentivo. Mas si vivimos felices juntos, no porque creamos en Dios sino porque somos seres humanos, entonces compartiremos enteramente los medios de producción a fin de producir cosas para todos. Por falta de inteligencia aceptamos la idea de una superinteligencia a la que llamamos "Dios"; pero este "Dios", esta superinteligencia, no habrá de brindarnos una vida mejor. Lo que conduce a una vida mejor es la inteligencia; y no puede haber inteligencia si hay creencia, si hay divisiones de clase, si los medios de producción están en manos de unos pocos, si hay nacionalidades aisladas y gobiernos soberanos. Todo eso, evidentemente, indica falta de inteligencia, y es la falta de inteligencia lo que impide un mejor vivir, no el no creer en Dios.

Todos vosotros creéis de diferentes maneras, mas vuestra creencia carece de toda realidad. La realidad es lo que vosotros sois, lo que vosotros hacéis, lo que vosotros pensáis; y vuestra creencia en Dios es una simple evasión de vuestra vida monótona, estúpida y cruel. Más aun: la creencia invariablemente divide a los hombres: ahí están el hindú, el budista, el cristiano, el comunista, el socialista, el capitalista, y así sucesivamente. La creencia, la idea, divide; jamás reúne a la gente. Puede que reunáis a unos cuantos en un grupo, pero ese grupo se opone a otro grupo. Las ideas y las creencias nunca son unificadoras; por el contrario, son separativas, desintegradoras y destructivas. Por lo tanto, vuestra creencia en Dios está de hecho extendiendo desdicha por el mundo; aunque os haya traído momentáneo consuelo, en realidad os ha traído más desdicha y destrucción bajo forma de guerras, hambre, divisiones de clase, y la acción despiadada de determinados individuos. De suerte que vuestra creencia carece totalmente de valor. Si realmente creyerais en Dios, si ello fuera para vosotros una experiencia real, entonces en vuestro rostro habría una sonrisa; no destruiríais a los seres humanos.

Ahora bien, ¿qué es la realidad, qué es Dios? Dios no es la palabra, la palabra no es la cosa. Para conocer aquello que es inconmensurable, que no pertenece al tiempo, la mente debe estar libre del tiempo, lo cual significa que la mente debe estar libre de todo pensamiento, de todas las ideas acerca de Dios. ¿Qué sabéis acerca de Dios o de la verdad? Vosotros, de hecho, nada sabéis acerca de esa realidad. Todo lo que conocéis son palabras, las experiencias de otros o algunos momentos de experiencias propias más bien vagas. Eso, por cierto, no es Dios, no es la realidad; eso no está fuera del ámbito del tiempo. Para conocer aquello que está más allá del tiempo, el proceso del tiempo debe ser comprendido; y el tiempo es pensamiento, el proceso de llegar a ser algo, la acumulación de conocimientos. Eso es todo el trasfondo de la mente; la mente misma es el trasfondo, tanto la consciente como la inconsciente, la colectiva y la individual. La mente, pues, debe estar libre de lo conocido, lo cual significa que la mente debe estar en completo silencio, no forzada al silencio. La mente que logra el silencio como un resultado, como consecuencia de una acción determinada, de la práctica, de la disciplina, no es una mente silenciosa. La mente forzada, dominada, plasmada, encuadrada y mantenida quieta, no es una mente en silencio. Puede que durante un lapso consigáis forzar la mente a estar superficialmente en silencio, pero una mente así no es una mente serena. La serenidad sólo ocurre cuando comprendéis el proceso del pensamiento en su totalidad, porque comprender el proceso es darle fin, y al cesar el proceso del pensamiento empieza el silencio.

Sólo cuando la mente está en completo silencio, no únicamente en el nivel superior sino fundamentalmente, en su totalidad, tanto en el nivel superficial como en los más profundos de la conciencia, tan sólo entonces puede advenir lo desconocido. Lo desconocido no es algo que la mente haya de experimentar; el silencio solamente puede ser experimentado, nada más que el silencio. Si la mente experimenta algo que no sea el silencio, no hace más que proyectar sus propios deseos; y una mente así no está en silencio. Mientras la mente no esté en silencio, mientras el pensamiento en cualquier forma, consciente o inconsciente, esté en movimiento, no puede haber silencio. El silencio es liberación del pasado, de los conocimientos, del recuerdo tanto consciente como inconsciente; y cuando la mente está del todo silenciosa, inactiva, cuando en ella reina un silencio que no es producto del esfuerzo, sólo entonces lo atemporal, lo eterno, puede surgir. Ese estado no es un estado de recordación; no hay entidad alguna que recuerde, que "vivencia".

Por lo tanto Dios, o la verdad, o lo que os plazca, es algo que adviene de instante en instante; y ello ocurre únicamente en un estado de libertad y espontaneidad, no cuando la mente está disciplinada de acuerdo con una norma. Dios no es cosa de la mente, no surge mediante la proyección de uno mismo; sólo adviene cuando hay virtud, es decir, libertad. La virtud es enfrentarse con el hecho de lo que es, y el enfrentarse con el hecho es un estado de bienaventuranza. Sólo cuando la mente está dichosa, serena, sin ningún movimiento de ella misma, sin la proyección del pensamiento, consciente o inconsciente, sólo entonces adviene lo eterno».

La libertad primera y última (1996)
[Extracto del libro escrito por Jiddu Krishnamurti]

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PensadorJidduKrishnamurti


miércoles, 10 de junio de 2009

Hay dos formas de esclavizar a un país

John Adams"Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación, una es con la espada, la otra es con la deuda".

John Adams
[Frase célebre]

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PensadorJohnAdams


martes, 9 de junio de 2009

Tus posesiones acaban poseyéndote

Perspicaz fragmento de la película Fight Club que hace pensar sobre lo que ocurre cuando la posesión de bienes materiales produce sensación de plenitud: los bienes materiales dejan de servir a los individuos, pasando estos a ser siervos de los bienes materiales.


Tus posesiones acaban poseyéndote
Cargado por PensadorBayo. - Más video blogs y vloggers.

Fight Club (1999)
[Fragmento de la película]

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lunes, 8 de junio de 2009

Es necesario aprender a convivir con la felicidad del prójimo

Lo mejor de Bertrand Russell (2002)«A veces he tenido la visión de un mundo de seres humanos felices, todos vigorosos, todos inteligentes, ninguno de ellos opresor, ninguno oprimido. Un mundo de seres humanos conscientes de que sus intereses comunes pesan más que aquellos por los que compiten, que luchan por las posibilidades realmente espléndidas que el intelecto y la imaginación humanos nos brindan. La humanidad es toda una sola familia y podemos ser todos felices o todos desdichados. Han pasado los tiempos en que podía haber una minoría feliz que viviera de la miseria de las grandes masas. Esto es ya un pasado que no volverá jamás. La gente ya no lo consiente, y es menester aprender a convivir con la felicidad del prójimo. (Bertrand Russell speaks his minds)»

Lo mejor de Bertrand Russell (2002)
[Extracto del libro escrito por Bertrand Russell]

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PensadorBertrandRussell


sábado, 6 de junio de 2009

La ciencia puede enseñarle a los seres humanos a confiar en sus propios esfuerzos

Bayo"No me gusta ver televisión acompañado, ya que soy muy exigente y a casi nadie le gusta lo que a mi me gusta ver. Sin embargo, en las noches, generalmente, antes de seguir leyendo el libro de turno, veo televisión (nacional) junto a mi familia. Lo hago, para estar con ellos, conversar y divertirme un rato. Durante esos momentos, me siento complacido, pero la programación que hay en la televisión me deja las ideas muy alteradas. Por eso, más tarde, debo leer un rato para volverlas a su lugar.

La otra noche, viendo televisión con mi familia, estaban dando el típico programa de moda, que muestra pobres y que no soluciona ningún problema de fondo. Inmediatamente, pensé en decir algo, pero no quería alterar, como lo hacía antes, el buen ambiente familiar que había y mejor dije nada. Entonces, me dediqué a pensar: típico programa de moda, no soluciona nada; la señora no sabe hablar bien, la educación en este país es pésima; a la señora le faltan dientes, la salud es sólo para gente con dinero; ¡¿Dios?! ... En ese momento, no aguanté más y tuve que hablar.

—¡Si Dios existe tiene que ser muy sádico! —dije—. ¡Y una vez más la ciencia tiene que arreglar lo que hace ese sádico! —agregué, ironizando.

Para sorpresa mía, no recibí muestras de rechazo; al contrario, percibí cierto apoyo. (El programa de televisión trataba sobre la cirugía plástica que recibiría una pequeña niña, ya que tenía una espantosa malformación en la cara, y que su sueño era tener amigos. La situación era muy triste, pero la mamá de la niña, una señora muy pobre, decía que Dios le había dado esa prueba porque sabía que ella la superaría).

Como nadie puede saber si Dios existe o no, ya que no hay pruebas suficientes para ello, me sorprende que en estos casos, tan duros y crueles, las personas sigan afirmando que Dios existe, y lo que es peor, justificando sus malas obras. Sin embargo, estos casos me hacen presumir, básicamente, 3 cosas: que Dios no existe, que existe y que su obra no es muy buena o que existe y es muy sádico".

Bayo

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jueves, 4 de junio de 2009

La teoría de la evolución revolucionó la historia de la humanidad

Significativo anuncio publicitario del primer seminario del ciclo "Revolución Darwin: Por qué somos lo que somos" que invita a pensar en la trascendencia que tuvo Charles Darwin para la humanidad.

Agradezco explícitamente a la secretaria ejecutiva de la Fundación Ciencia y Evolución, Marcela Fischer A., el envío de este anuncio publicitario, y a la gente de la fundación, por su permiso para reproducirlo.



Revolución Darwin: Por qué somos lo que somos
[Anuncio publicitario de la Fundación Ciencia y Evolución]

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Se confunde prosperidad de una clase con el bienestar de un país

Las venas abiertas de América Latina (1971)«Allá por los años cuarenta, el prestigioso economista colombiano Luis Eduardo Nieto Arteta escribió una apología del café. El café había logrado lo que nunca consiguieron, en los anteriores ciclos económicos del país, las minas ni el tabaco, ni el añil ni la quina: dar nacimiento a un orden maduro y progresista. Las fábricas textiles y otras industrias livianas habían nacido, y no por casualidad, en los departamentos productores de café: Antioquia, Caldas, Valle del Cauca, Cundinamarca. Una democracia de pequeños productores agrícolas, dedicados al café, había convertido a los colombianos en "hombres moderados y sobrios". "El supuesto más vigoroso —decía—, para la normalidad en el funcionamiento de la vida política colombiana ha sido la consecución de una peculiar estabilidad económica. El café la ha producido, y con ella el sosiego y la mesura".

Poco tiempo después, estalló la violencia. En realidad, los elogios al café no habían interrumpido, como por arte de magia, la larga historia de revueltas y represiones sanguinarias en Colombia. Esta vez, durante diez años, entre 1948 y 1957, la guerra campesina abarcó los minifundios y los latifundios, los desiertos y los sembradíos, los valles y las selvas y los páramos andinos, empujó al éxodo a comunidades enteras, generó guerrillas revolucionarias y bandas de criminales y convirtió al país entero en un cementerio: se estima que dejó un saldo de ciento ochenta mil. El baño de sangre coincidió con un período de euforia económica para la clase dominante: ¿es lícito confundir la prosperidad de una clase con el bienestar de un país?».

Las venas abiertas de América Latina (1971)
[Extracto del libro escrito por Eduardo Galeano]

APORTE

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PensadorEduardoGaleano


miércoles, 3 de junio de 2009

Los hombres de negocios razonan como lo haría un borracho

El Principito (1943)«El cuarto planeta estaba ocupado por un hombre de negocios. Este hombre estaba tan abstraído que ni siquiera levantó la cabeza a la llegada del principito.

—¡Buenos días! —le dijo éste—. Su cigarro se ha apagado.

—Tres y dos cinco. Cinco y siete doce. Doce y tres quince. ¡Buenos días! Quince y siete veintidós. Veintidós y seis veintiocho. No tengo tiempo de encenderlo. Veintiocho y tres treinta y uno. ¡Uf! Esto suma quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno.

—¿Quinientos millones de qué?

—¿Eh? ¿Estás ahí todavía? Quinientos millones de... ya no sé... ¡He trabajado tanto! ¡Yo soy un hombre serio y no me entretengo en tonterías! Dos y cinco siete...

—¿Quinientos millones de qué? —volvió a preguntar el principito, que nunca en su vida había renunciado a una pregunta una vez que la había formulado.

El hombre de negocios levantó la cabeza:

—Desde hace cincuenta y cuatro años que habito este planeta, sólo me han molestado tres veces. La primera, hace veintidós años, fue por un abejorro que había caído aquí de Dios sabe dónde. Hacía un ruido insoportable y me hizo cometer cuatro errores en una suma. La segunda vez por una crisis de reumatismo, hace once años. Yo no hago ningún ejercicio, pues no tengo tiempo de callejear. Soy un hombre serio. Y la tercera vez... ¡la tercera vez es ésta! Decía, pues, quinientos un millones...

—¿Millones de qué?

El hombre de negocios comprendió que no tenía ninguna esperanza de que lo dejaran en paz.

—Millones de esas pequeñas cosas que algunas veces se ven en el cielo.

—¿Moscas?

—¡No, cositas que brillan!

—¿Abejas?

—No. Unas cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. ¡Yo soy un hombre serio y no tengo tiempo de desvariar!

—¡Ah! ¿Estrellas?

—Eso es. Estrellas.

—¿Y qué haces tú con quinientos millones de estrellas?

—Quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno. Yo soy un hombre serio y exacto.

—¿Y qué haces con esas estrellas?

—¿Que qué hago con ellas?

—Sí.

—Nada. Las poseo.

—¿Que las estrellas son tuyas?

—Sí.

—Yo he visto un rey que...

—Los reyes no poseen nada... Reinan. Es muy diferente.

—¿Y de qué te sirve poseer las estrellas?

—Me sirve para ser rico.

—¿Y de qué te sirve ser rico?

—Me sirve para comprar más estrellas si alguien las descubre.

"Este, se dijo a sí mismo el principito, razona poco más o menos como mi borracho".

No obstante le siguió preguntando:

—¿Y cómo es posible poseer estrellas?

—¿De quién son las estrellas? —contestó punzante el hombre de negocios.

—No sé... De nadie.

—Entonces son mías, puesto que he sido el primero a quien se le ha ocurrido la idea.

—¿Y eso basta?

—Naturalmente. Si te encuentras un diamante que nadie reclama, el diamante es tuyo. Si encontraras una isla que a nadie pertenece, la isla es tuya. Si eres el primero en tener una idea y la haces patentar, nadie puede aprovecharla: es tuya. Las estrellas son mías, puesto que nadie, antes que yo, ha pensado en poseerlas.

—Eso es verdad —dijo el principito— ¿y qué haces con ellas?

—Las administro. Las cuento y las recuento una y otra vez —contestó el hombre de negocios—. Es algo difícil. ¡Pero yo soy un hombre serio!

El principito no quedó del todo satisfecho.

—Si yo tengo una bufanda, puedo ponérmela al cuello y llevármela. Si soy dueño de una flor, puedo cortarla y llevármela también. ¡Pero tú no puedes llevarte las estrellas!

—Pero puedo colocarlas en un banco.

—¿Qué quiere decir eso?

—Quiere decir que escribo en un papel el número de estrellas que tengo y guardo bajo llave en un cajón ese papel.

—¿Y eso es todo?

—¡Es suficiente!

"Es divertido", pensó el principito. "Es incluso bastante poético. Pero no es muy serio".

El principito tenía sobre las cosas serias ideas muy diferentes de las ideas de las personas mayores.

—Yo —dijo aún— tengo una flor a la que riego todos los días; poseo tres volcanes a los que deshollino todas las semanas, pues también me ocupo del que está extinguido; nunca se sabe lo que puede ocurrir. Es útil, pues, para mis volcanes y para mi flor que yo las posea. Pero tú, tú no eres nada útil para las estrellas...

El hombre de negocios abrió la boca, pero no encontró respuesta.

El principito abandonó aquel planeta.

"Las personas mayores, decididamente, son extraordinarias", se decía a sí mismo con sencillez durante el viaje».

El Principito (1943)
[Extracto del libro escrito por Antoine de Saint-Exupéry]

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PensadorAntoinedeSaintExupery


martes, 2 de junio de 2009

Los abusos en el mundo se combaten con voluntad política

Impactantes fotografías de Shehzad Noorani que muestran la vergonzosa explotación infantil que se puede ver en Dacca (capital de Bangladesh).

Las fotografías muestran niños trabajando en el reciclaje de pilas usadas, donde la inhalación del carbono, que se desprende en este proceso, provoca infecciones en el pecho y los ojos.

(Ver aquí el detalle de la noticia)








Ver aquí todas las fotografías

Niños del polvo negro
[Fotografías de Shehzad Noorani, publicadas en su Flickr]

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PensadorShehzadNoorani


lunes, 1 de junio de 2009

Una sociedad no saldrá del subdesarrollo mientras no se incentive a pensar

Bayo"La semana pasada asistí a un seminario sobre medicina evolucionaria y este tema se relaciona mucho con una ciencia que me fascina, la etología. Pero, más que por el tema, asistí porque en mi país hay muy pocas oportunidades de presenciar actividades (y gratuitas) donde participen destacadas personalidades de la ciencia. Era una oportunidad única para ejercitar el pensamiento, y eso hice durante las cuatro horas que duró el seminario.

Lamentablemente, y como me suele suceder, no sólo pensé en el tema expuesto, sino que, también, en el que me persigue a todos lados: el bien común.

Desde un comienzo noté que la mayoría de los asistentes poseía un status social alto. Por su puesto, como no hice una investigación al respecto, puedo equivocarme sobre esto, sin embargo, era algo bastante evidente. Esto me recordó el negro presente y futuro que le veo a mi país. Demuestra, entre otras cosas, las malas políticas públicas que tiene el Estado en cuanto a ciencia y la actitud nociva que tienen los medios de comunicación para difundir noticias y de manipular a la gente con ellas. Por un lado, el Estado prefiere promover una creencia organizada que establece verdades incuestionables, en vez de promover el pensamiento científico, único capaz de reducir cada vez más el margen de error sobre las verdades del universo; y, por otro lado, los medios de comunicación no dudan en difundir violencia, superstición y consumismo todo el día, en vez de haber destacado, por ejemplo, a los dos notables científicos que vinieron al país.

Me parece que una sociedad así, donde no se incentiva el pensamiento científico (objetividad, racionalidad y sistematicidad), ni menos el pensamiento crítico (el que se propone evaluar las afirmaciones que la gente acepta como verdaderas), no saldrá nunca del subdesarrollo, es decir, de la pobreza y del atraso.

Cuando le conté esta inquietud a mis más cercanos, alguien me sugirió que podía estar equivocado en mi análisis, ya que, quizás, las personas con más dinero eran personas más inteligentes. Inmediatamente, esta teoría me pareció equivocada y espantosa. Sin embargo, lo verdaderamente espantoso, es que la mayoría de mis compatriotas parece creer lo mismo (gracias al Estado y a los medios de comunicación)".

Bayo

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