jueves, 4 de febrero de 2010

Las creencias irracionales puede hacer que las personas cometan atrocidades

Ante el dolor de los demás (2003)«Un ejemplo: el hallazgo de un acervo de fotografías de víctimas negras linchadas en pequeños pueblos en Estados Unidos entre los decenios de 1890 y 1930, las cuales ofrecieron una vivencia demoledora y reveladora a los miles que las vieron en una galería de Nueva York en el 2000. Las fotos de los linchamientos nos hablan de la perversidad humana. De la inhumanidad. Nos obligan a pensar sobre el alcance del mal que desata el racismo en particular. La desvergüenza de fotografiarlo es intrínseca a la perpetración de este mal. Las fotos se hicieron en calidad de recuerdos y algunas fueron convertidas en postales; más de unas cuantas muestran a espectadores sonrientes, probos ciudadanos y cristianos fieles como sin duda era el caso de la mayoría, los cuales posan ante una cámara con el fondo de un cuerpo desnudo, carbonizado y mutilado colgado de un árbol. La exhibición de estas fotos nos convierte en espectadores también.

¿Cuál es el objeto de exponerlas? ¿Concitar la indignación? ¿Hacernos sentir «mal»; es decir, repugnancia y tristeza? ¿Para consolarnos en la aflicción? ¿Ver semejantes fotos es realmente necesario, dado que estos horrores yacen en un pasado lo bastante remoto como para ser inalcanzables al castigo? ¿Somos mejores porque miramos estas imágenes? ¿En realidad nos instruyen en algo? ¿No se trata más bien de que sólo confirman lo que ya sabemos (o queremos saber)?

Todas estas preguntas se plantearon en el periodo de la exposición y después, cuando se publicó Without Sanctuary [Sin santuario], un libro con las fotografías. Algunas personas, se afirmó, pueden poner en duda la necesidad de semejante despliegue fotográfico horripilante, para que no se transija con los apetitos de los voyeurs y se perpetúen las imágenes de la persecución negra; o simplemente para que no se embote la mente. Sin embargo, se argüía, queda la obligación de "examinar" —el más clínico "examinar" sustituye a "mirar"— las fotos. Se argumentó además que someternos a la penosa experiencia debería ayudarnos a entender que aquellas atrocidades no eran las acciones de "bárbaros" sino el reflejo de un conjunto de creencias, el racismo, las cuales, al definir a un pueblo como menos humano que otro, legitiman la tortura y el asesinato. Pero quizá sí fueron bárbaros. Quizás así se nos aparecen los bárbaros. (Se parecen a todos los demás.)»

Nota del autor del blogSi quieren convertirse en "espectadores" de esta atrocidad que pocos estadounidenses quieren reivindicar ingresen al sitio web Without Sanctuary. Cuando digo que pocos estadounidenses quieren reivindicar me estoy basando en lo que dice Susan Sontag, en el mismo libro: «Pero ¿por qué aún no existe, en la capital de la nación, que es una ciudad de abrumadora mayoría afroamericana, un Museo de la Historia de la Esclavitud? En efecto, no hay un Museo de la Historia de la Esclavitud —toda la historia, desde el comercio de esclavos en la propia África— en ningún sitio de Estados Unidos. Al parecer es un recuerdo cuya activación y creación son demasiado peligrosas para la estabilidad social».

Ante el dolor de los demás (2003)
[Extracto del libro escrito por Susan Sontag]

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PensadorSusanSontag

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4 comentarios:

mjt dijo...

Conviene conocer las bondades y las miserias de nuestra condición, para recordarles cuando sea necesario. Regodearse con el dolor ajeno, aunque sea mediante imágenes, desde mi simple opinión, implica un desequilibrio del pensamiento. Regodearse con la belleza y el polo positivo, carga energías perdidas, pero no conviene olvidar la existencia del polo contrario, que las carga igualmente en el sentido negativo. Un saludo.

Señor de Xibalba dijo...

Hola amigo:

Siempre sigo el blog, aunque no comente mucho. Sin embargo esta entrada me llama a recordar las atrocidades cometidas por evangelizadores en América, donde tanto protestantes como católicos obligaron a los aborígenes a creer o morir.

También sobre las historias contadas por dichas religiones respecto de misioneros torturados y masacrados, regordeandose en sus muertes como si fuera un hecho a festejar...

Efectivamente, las creencias irracionales llevan a las personas a cometer atrocidades y lo más triste es que en materia religiosa se generan festividades de las mismas, celebrando una cultura de muerte.

Saludos.

Bayo dijo...

Hola Señor de Xibalba:

Yo también sigo tu blog y precisamente porque es racional y con el le haces un tributo a la vida y al ser humano.

Saludos.

Bayo

KrizalidX1 dijo...

Es socratico lo que dices,sin embargo es distinto porque el ignorante comete atrocidades,pero el que decide no dejar de ser ignorante comete una atrocidad aun mayor

salu2