viernes, 9 de abril de 2010

La ignorancia del que no sabe que no sabe, pero cree que sabe, es la más peligrosa

Breve historia de la Filosofía (1997)«Al cabo de mucho ir y venir, Sócrates llega, finalmente, a comprender "...que Apolo no ha querido decir en absoluto que yo soy sabio. Simplemente se ha servido de mi nombre para citarlo como ejemplo, como si hubiese dicho: Mortales, el más sabio de vosotros es aquel que, como Sócrates, reconoce que no tiene saber alguno".

A partir del texto citado podríamos fijar tres grados de ignorancia: a) la del que no sabe. Ignorancia absoluta a la que los latinos llamaban 'nescientia' (no ciencia); b) la del que no sabe que no sabe, pero cree que sabe. Esta ignorancia, la más peligrosa, es la más difícil de erradicar, puesto que, confiada como está de sí misma, se niega a prestar oídos a la verdad; c) la ignorancia que sabe que no sabe y que humildemente aspira al saber. Esta es la ignorancia que define a la sabiduría puramente humana, a la filosofía.

EL METODO SOCRATICO
Toda la obra práctica de Sócrates va a reducirse a convertir a sus conciudadanos a ese estado de honrado reconocimiento de ignorancia en que cada uno se encuentra. Pero, tal reconocimiento no se da sin resistencia. Es preciso, entonces, encontrar la forma de vencer la resistencia a la verdad. En el fondo se trata de una forma de purificación (catarsis). Para ello Sócrates inventa un método que consiste en halagar la ignorancia a tal punto que ésta se muestra y no pueda menos que hacerse visible, incluso ante los ojos de su propia víctima. Y a esto se llega mediante un aparente preguntar inofensivo: 'Oh Gran Juez, que juzgas a los ciudadanos, ateniéndote siempre a lo justo, solamente tú podrás enseñarnos qué es la Justicia... a nosotros, que estamos impacientes por reconocerla y practicarla... ¡Oh Capitán! que tantas hermosas victorias has ofrecido a esta ciudad, dinos, para poder alabar con más razón a ti y al ejército ateniense, ¿qué es la valentía?', etc... Y entonces, el Juez o el Capitán de ejército, se erguían satisfechos, engolaban la voz y se disparaban por cualquier lado y con las más peregrinas respuestas sin lograr siquiera comprender a lo que Sócrates quería conducirlos, es decir, a una Definición real de la Justicia, de la Valentía, etc».

Breve historia de la Filosofía (1997)
[Extracto del libro escrito por Humberto Giannini]

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PensadorHumbertoGiannini

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7 comentarios:

emejota dijo...

La mas peligrosa y desde mi optica la mas abundante, oh pena negra, que desde Socrates al ahora tan poco haya evolucionado el genero humano en este aspecto. Un abrazo.

Jack Rational dijo...

Hola Bayo. Buen punto.

Podría existir otro tipo de ignorantes, la de aquellos que sabiendo que son ignorantes, prefieren permanecer así, porque creen que de esa forma aumentan sus posibilidades de entrar al Cielo.

Me refiero a los que creen a pie juntillas en la Biblia, que contiene frases tales como: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.”

Los creyentes en la Biblia se aferran a su ignorancia para llegar al Cielo, y a quienes los manipulan para su propio beneficio les viene de perillas. Más ignorantes significa más dinero.

¡Saludos!

belijerez dijo...

Solo se que no se nada, pero quiero saber...y no nos lo ponen fácil.

Bayo dijo...

Hola:

belijerez ha tocado un punto clave según yo. La ignorancia también tiene que ver con la cultura en la que una persona nace.

Saludos.

Bayo

belijerez dijo...

Gracias Bayo. ¿podemos salir de la cultura en la que nacemos? Personalmente no he tenido la suficiente fuerza emprendedora para salir. Me lamento por ello.

Bayo dijo...

Hola belijerez:

Es muy difícil.

Una vez, escribí un artículo muy breve (como todos mis artículos) sobre eso.

Saludos.

Bayo

PPA REYNOSA dijo...

Tal vez la soberbia combinada con la ignorancia es el coctel molotov de la desgracia en la historia de la humanidad que repite y repite, ya que el ignorante humilde de espíritu no causa daño.