martes, 14 de septiembre de 2010

Los relatos de la Biblia no pueden ser verdad

Notas autobiográficas: Albert Einstein (2003)«Como primera salida estaba la religión, que la máquina educativa tradicional se encarga de implantar en cada niño. De esta suerte -y pese a ser hijo de padres (judíos) absolutamente irreligiosos- llegué a una honda religiosidad, que sin embargo llegó abrupto fin a la edad de doce años. A través de la lectura de libros de divulgación científica me convencí en seguida de que mucho de lo que contaban los relatos de la Biblia no podía ser verdad. La consecuencia fue un librepensamiento realmente fanático, unido a la impresión de que el Estado miente deliberadamente a la juventud; una impresión demoledora. De esta experiencia nació la desconfianza hacia cualquier clase de autoridad, una actitud escéptica hacia las convicciones que latían en el ambiente social de turno; postura que nunca volvió a abandonarme, si bien es cierto que más tarde, al comprender mejor las conexiones causales, perdió su primitivo filo».

Notas autobiográficas: Albert Einstein (2003)
[Extracto del libro escrito por Albert Einstein]

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PensadorAlbertEinstein

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6 comentarios:

Freddy Gil Z. dijo...

Amigos, una sugerencia:¿Es posible acceder a un enlace donde descargar el libro gratuitamente?Por favor, consideren esta posibilidad.

Bayo dijo...

Hola Freddy:

Lo consideraré. Lo que pasa también es que no siempre están disponibles para descargar.

Saludos.

Bayo

emejota dijo...

Me estoy planteando una correlación posible entre la inteligencia, incluida la emocional y la necesidad de creencias.

Jack Rational dijo...

¡Que palabras más sabias!

Había leído un artículo que escribió Einstein acerca del sentimiento religioso cósmico, y que es aprovechado por algunos creyentes de pocos escrúpulos para pretender que Einstein creía en el Dios de la Biblia.

Las frases del artículo dejan bien clara su posición.

Saludos.

belijerez dijo...

Muchas "verdades" son relativas.
La Biblia, la Torá o el Coran no son libros científicos, ni de memorias o biografías, tampoco de geografía. Son libros de experiencias y vivencias personales percibidas por personas concretas en determinadas circunstancias que grupos de poder han elegido minuciosamente para seguir ellos mismos en el poder interpretando esas ideas.Los salmos por ejemplo es como si cogemos una serie de poemas de Mario Benedetti y lo bendecimos y hacemos sagrado. En fin cada cual puede sacralizar lo que quiera personal o en grupo, lo importante es no imponerlo como lo imponen en muchos paises.
Salud y gracias por compartir.

PD: a propósito de emejota, la OMS añade al concepto de salud el aspecto de la espiritualidad, un problema más que cada cual puede teñir del color que quiera. Vamos la OMS tampoc es la Biblia.

Piedra dijo...

Los libros sagrados, aunque manipulados a criterio del poder para representar un mensaje que les resulte beneficioso, no dejan de ser puramente simbólicos y metafóricos.

Todas las grandes religiones describen un mismo culto primigenio, adaptado a la mentalidad de cada población a la que iba dirigido.
Por supuesto que los relatos no pueden ser tenidos por reales, son metáforas que explican determinados acontecimientos o en otras ocasiones son puramente simbólicos.
Algo diferente es que puedan ser aprovechados personalmente por algunas personas que les encuentran un mensaje positivo y útil en su formación humana. Puesto que es innegable que mas allá del negocio y la manipulación de las religiones, existe un trasfondo moral.
Es decir, Jesucristo, por ejemplo, es muy probable que históricamente no existiera, pero su mensaje está ahí para quien lo quiera: -Amaos los unos a los otros-