martes, 12 de junio de 2012

La condición humana se vería muy beneficiada si fuese una constante poner a prueba todo tipo de afirmaciones (políticas, económicas, religiosas, etc.)

«En cierto modo, la ciencia puede ser definida como el pensamiento paranoide aplicado a la naturaleza. En efecto, andamos a la búsqueda de conspiraciones naturales, de nexos entre hechos aparentemente dispares. Nuestro objetivo no es otro que abstraer configuraciones o modelos de la naturaleza (pensamiento del hemisferio derecho), pero muchas de las pautas propuestas no se corresponden en la práctica con la realidad de estos hechos. De aquí la conveniencia de someter todos los criterios avanzados al cedazo del análisis crítico (pensamiento del hemisferio izquierdo). La búsqueda de configuraciones sin análisis crítico y la ostentación de un rígido escepticismo sin la búsqueda de configuraciones son las antípodas de una ciencia incompleta. La búsqueda efectiva del saber requiere la concurrencia de ambas funciones.

En la actualidad, el cálculo matemático, la física newtoniana y la óptica geométrica —todos ellos inferidos de argumentos esencialmente geométricos— se enseñan y demuestran en gran parte en base a razonamientos analíticos; el hemisferio derecho interviene más en el aspecto creativo de la física y de la matemática que en la enseñanza de dichas disciplinas. Lo mismo ocurre hoy en el terreno de las grandes formulaciones científicas, generalmente intuitivas y expuestas en los artículos científicos, también por norma, mediante argumentos analíticos lineales. Nada anómalo hay en ello. Por el contrario, así es como debe ser. Los actos creativos son en buena medida resultado de los componentes del hemisferio derecho, pero los razonamientos sobre la validez del resultado son, primordialmente, funciones del hemisferio izquierdo.

Una de las más formidables intuiciones de Albert Einstein, de capital importancia para la teoría de la relatividad general, fue la de que la gravitación podía ser entendida asignando el valor cero al .tensor contraído de Riemann-Christoffel. Pero este argumento sólo fue aceptado porque era posible determinar con detalle las consecuencias matemáticas de la ecuación, ver si sus predicciones diferían de las de la gravitación newtoniana y recurrir luego a la experimentación para observar de qué lado se inclinaba la naturaleza. En tres notables experimentos —la desviación de la luz estelar en las proximidades del sol; el movimiento de la órbita de Mercurio, el planeta más cercano al astro; el corrimiento hacia el rojo (red shift) de las líneas espectrales por acción de un intenso campo gravitatorio estelar—, la naturaleza se inclinó a favor de las teorías de Einstein. Pero de no haber mediado estos ensayos experimentales muy pocos físicos hubiesen dado por buena la teoría de la relatividad general. Existen en el campo de la física numerosas hipótesis de valor y nivel intelectual comparables a las formuladas por Einstein que han sido rechazadas porque no consiguieron salir airosas de la confrontación con la vía experimental. Por mi parte, creo que la condición humana se vería muy beneficiada si esta pugna y afán de poner a prueba las hipótesis científicas y de otro género fuera una constante de nuestra vida social, política, económica, religiosa y cultural».

Los dragones del edén (1978)
[Extracto del libro escrito por Carl Sagan]

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PensadorCarlSagan

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8 comentarios:

Vicent dijo...

Para mí no es un argumento válido, mire, hay una parte de la realidad, aunque la ciencia no la admita del todo, que es lo infinito, a parte está lo finito y en medio de lo paranoico-masculino-finito y lo histérico-femenino-infinito está el milagro, lo que niega que el total sea la simple suma de las partes, es lo que conforma la dialéctica, si esto llega a su fin todo acaba, el saber es paranoico, dijeron Salvador Dalí y Jacques Lacan.
Y de todas formas ¿en base a qué criterios se podría comprobar el comprobador? ¿en base a qué criterios se podría comprobar el método científico? es como plantear que sólo los preparados voten en unas elecciones democráticas ¿quién haría los exámenes para destacar a los capacitados? en último término lo que vemos por nuestros ojos o pensamos con nuestras neuronas es pensado por nuestras neuronas y visto por enésima vez por nuestros ojos ¿intuye la paradoja? Paradojas, infinitos, magias, nos hemos dado un método con el cual funcionamos pero no podemos imponerlo, y si se impone ¿bajo qué criterios?

Vicent dijo...

Así según mi teoría ha de haber de todo, gente de todo tipo, científicos, chamanes, charlatanes, butaneros...
Y con esto me cierra-finito-masculinamente-paranoiciza y me abre-infinito-femeninamente-histeriza constantemente, sin nunca llegar a la verdad final aún llegando a verdades Parcial-totales en el camino, en esto radica el equilibrio de la Historia, su dialéctica y el peligro de creer ciegamente en una verdad, que mata a la dialéctica, el verdadero ¿alma? ¿síntoma? ¿esencia? de la Historia. Jung sin embargo pensaba que lo mágico es lo que no se ha descubierto todavía...

Un abrazo democrático y de amigo de:

Vicent

Vicent dijo...

Una rectificación:
El conocimiento es paranoico...


no el saber.

Barullo dijo...

Uffff.... menos mal que el último comentario aclara todo, que si no hubiera quedado pensando que el resto eran puras pelotudeces. Se agradece la aclaración.

Vicent dijo...

Usted mismo se descalifica, por mí no he de malgastar más tiempo ni fuerzas para expresarme, gente como usted hace las dictaduras, hace falta catadura intelectual para oír, que no entender.

Adiós caballero espero no volverme a encontrar con algo como usted por los blogs del mundo.

Vicent

Vicent dijo...

Hay discursos que quedan grandes todavía, pasa en la ciencia, la filosofía, la cultura en general, pero yo soy abierto salvo con los imbéciles.

"Je ne parle pas aux imbéciles" Jacques Lacan

Jose Antonio Quirós Serna dijo...

Una brillante reflexión.

Mikel-Miguel dijo...

Sería muy importante hacerlo para conseguir una sociedad más justa y feliz.
Claro que el aplicar esto en una sociedad como la nuestra tendría efectos devastadores para las élites en el poder: desmontaría su sistema económico, sus medios de "comunicación", las religiones institucionalizadas, los sistemas y partidos políticos...
Una debacle para ellos y una buena nueva para el resto de la sociedad.

Saludos.