martes, 28 de agosto de 2012

¿Y si políticos y empresarios usaran los servicios públicos?

Artículo publicado en el periódico Rastro.com, edición N°2257. Título original: "Políticos obligados a usar solo los servicios públicos".

Bayo"Seamos honestos. Ni con marchas multitudinarias, ni con campañas creativas, ni con violencia física —menos con esta última— vamos a evitar que en la política se sigan repitiendo los mismos nombres año tras año, década tras década; y lo que es peor: nombres que también encontraremos repetidos entre los patrones de este largo y angosto fundo llamado Chile o entre los que se relacionan de algún modo con ellos. Y para que hablar de cambiar esos nombres con el único acto legal con el que contamos, el voto, ¡las huifas! Mientras sigamos encontrándolos también entre los dueños de los medios de comunicación (o entre los que se relacionan de algún modo con ellos) no los cambiaremos ¡ni en un millón de años!

Bueno, ¿pero qué tiene de malo que estos sean siempre los mismos y que tengan que ver con las altas esferas sociales y con los dueños de los medios de comunicación? Nada según yo, siempre y cuando lo estén haciendo bien, y me imagino que la mayoría estará de acuerdo conmigo en esto. ¿Para qué cambiar a Juanito si lo está haciendo bien?

Eso mismo deben estar pensando, sobre todo, en los sectores más acomodados del país, pues, para ellos, Juanito lo está haciendo de maravilla: tienen salud y educación del más alto nivel, viven en buenas casas ubicadas en buenos lugares, tienen acceso al entretenimiento de la mejor calidad; en fin, cubren una serie de necesidades de una forma que, si fuera la norma en toda la sociedad, otro gallo nos cantaría y estaríamos viviendo en un país desarrollado. ¿Y por qué no son masivos de una vez y así todos tenemos un alto nivel de vida? Según yo, principalmente porque los que nos gobiernan tienen la posibilidad de acceder a ese nivel de vida y como lo hacen —¡a que no!— viven en una burbuja de desarrollo y, por lo tanto, no son capaces de percatarse lo que es vivir fuera de ella, aunque se la pasarán todos los días de su vida entre los pobres. No. No saben la incertidumbre y, a veces, la desesperación que se siente vivir en la “realidad”, aunque digan y crean lo contrario.

Entonces, me pregunto: ¿qué pasaría si ellos, por el solo hecho de ser nuestros representantes en la administración de los recursos públicos, se viesen en la obligación de usar los servicios que administran, tales como la salud y la educación pública? Más aún, ¿qué pasaría si también lo tuviesen que hacer sus familiares directos? Mi predicción es que todo comenzaría a mejorar. Por eso encuentro que es una excelente idea que haya una ley que obligue a los políticos y a sus familiares directos a usar solo los servicios públicos. Tal como existe una ley que determina las edades mínimas para poder integrar formalmente nuestro gobierno, también podría haber una que exigiese lo que estoy proponiendo. Lo ideal para mi sería que lo hicieran por iniciativa propia, pues no hay cosa que vaya más contra de mi pensamiento filosófico político que la existencia de leyes, pero sé también que el Zeitgeist moral actual exige que las hayan. Como será que se tuvo que promulgar una ley para que las personas no pudiesen fumar en ciertos sectores, lo que provocó que mucha gente comenzase de una vez a respetar la salud de los demás. ¡El mundo al revés!

Sería ingenuo de mi parte creer que alguno de los políticos actuales estaría dispuesto a luchar por que se concretase algo así, pero sí pienso que un potencial político podría estarlo; cosa que me haría pensar seriamente en la posibilidad de votar por él".

Imagen: Rastro.com

Bayo
(Serie de artículos: El ciudadano anarquista)

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3 comentarios:

Vicent dijo...

A mí me gustaría volver un poco a lo de antaño donde un hombre podía fumar en cualquier sitio por un precio real y barato, con el mismo peligro de al salir a la calle haber de tragarse todos los humos de los coches, que incluso el no fumador utiliza, también me estuvo diciendo mi mujer que si los políticos en España ganaran 600 €, que son unos 700 $ al mes la cosa cambiaría y habrían de hacer leyes que no fueran tan restrictivas para los parados que sólo cobran 400 € al mes, es decir 450 $ con los que sólo uno puede comprar el tabaco, si fuma medianamente y del tabaco más barato 150 €, y come de las marcas más blandas y quedándose con un poco de hambre todos los días 160 €, más no podría, no puede pagar los 400 o 500 € que vale de media un alquiler, qué hablar de las demás cosas como agua, luz, gas, teléfono, comidas con la mujer o algunas escapadas a alguna terraza o playa. Pues hay casi 10 millones de personas en España que viven con 400 € al mes, así que si los políticos ganaran los 600 o 700 € del sueldo normal de un trabajador quizá se lo pensasen al aumentar impuestos y recortar servicios públicos a la vez que los utilizaran ellos.

Angol Mamalcahuello dijo...

Execelente idea, hay que implementarla a como de lugar, sería una forma muy rápida de mejorar todos los servicios públicos y con ello los alicaidos o casi inexistentes beneficios SOCIALES. El problema es con cuántos políticos contamos para hacer efectiva la ley.
Hay mucho que cambiar en Chile y en muchísimos países.

AKELARRE dijo...

Para empezar habría que disponer de una verdadera democracia, cosa que ahora no tenemos; por lo que en próximas elecciones, habría que dejar de votar a políticos y partidos (PP y PSOE) INVOLUCRADOS actualmente en esta pantomima que llaman democracia.

VOTA EN BLANCO, NULO, O A QUIEN MEJOR TE PAREZCA, PERO NO A LOS QUE NOS ESTAFAN. Y NO DEJES DE VOTAR.